Argentina es testigo de un “nuevo ciclo político sin retorno”, “estamos en manos de una secta ideológica”, definiciones de Jorge Fernández Díaz

El reconocido periodista y escritor habla, también, del “nuevo proyecto revolucionario” que esconde Javier Milei

Con una propuesta de entrevistas a destacados analistas, el periodista Jorge Fernández Díaz conversó con Hugo Alconada Mon y respondió preguntas sobre la actualidad política, económica y social de la Argentina. Durante un tramo de la entrevista, el escritor y columnista se refirió a un “nuevo proyecto revolucionario” que está escondido en el Gobierno de Javier Milei.

Con el desembarco de Milei en la Casa Rosada, apareció otro populismo nuevo, que es derecha. Yo sé que al Presidente le molesta mucho que diga eso pero está en los libros, las teorías y lo deja en evidencia en su adscripción a la Internacional de la Nueva Derecha. Entonces tiene, más allá de la crisis, propósitos declarados. Hay un nuevo proyecto revolucionario en marcha. Esto está escondido en el Gobierno de Milei. Al adscribir al menemismo, no sólo adhiere a la convertibilidad. El menemismo proveía una mayoría automática en la Corte, domar a la política de una manera non sancta”, analizó.

Consideró, además, que el país está delante de un “nuevo ciclo político sin retorno a lo que vivimos anteriormente” y quedamos “en manos de una secta ideológica que no tiene nada que ver con el liberalismo”. Más adelante, profundizó respecto de la “controversial agenda” en la que el líder de La Libertad Avanza (LLA) no pretende avanzar hasta conseguir los objetivos económicos que se planteó desde la llegada al Poder Ejecutivo.

“Después de que le vaya bien económicamente, creo que va a venir otra agenda, que es la que Milei está escondiendo. Es una agenda de ‘necesitamos gobernar 30 años para convertir a la Argentina en una nación extraordinaria”. Es una agenda social, que tiene que ver con ir contra el feminismo orgánicamente. Son una serie de reformas de segunda generación muy controversiales en las que todavía no se quiere meter. Pero ya viene. Él no cree en el Nunca Más, hay sectores dentro del Gobierno que están contra el Juicio a las Juntas, que odian al Alfonsín que planteó la democracia moderna”, sostuvo Fernández Díaz.

Sobre el concepto de la casta, al que el Jefe de Estado hace referencia con regularidad, opinó: “La casta la votamos nosotros. Es una creación nuestra. Le podremos echar la culpa a minorías iluminadas, pero la casta es hija nuestra. La idea de Milei es muy hábil. Le dice al que lo votó que no es culpable de la existencia de estos monstruos. Pero no es cierto. Somos culpables. Somos responsables. Hubo colonización mental, hubo una serie de problemas por los que Argentina no salió adelante. Pero las simplificaciones y las políticas amigo-enemigo van en contra de una democracia liberal”.

En relación a la puja entre el oficialismo y oposición por la aprobación de la Ley Bases, iniciativa que impulsa el Ejecutivo, el escritor dijo que “es deseable que se apruebe”. “Milei Empezó dándole la espalda al Congreso, como si eso fuera bueno y es terrorífico y antirrepublicano, diciendo que ahí adentro había un nido de ratas, y no negociando nada, y exigiéndoles que le sacaran las leyes metidas dentro de un paquete gigantesco. Pero hoy corrigió eso”, destacó.

“A pesar de que mantuvo un discurso contra todo el Congreso, por abajo fue negociando y tuvo un primer triunfo que fue en la Cámara de Diputados. Ojalá tenga un segundo triunfo en el Senado para que se le dé una oportunidad, para que se le dé la herramienta que tiene que tener un Presidente para que las reformas que requiere el Estado se lleven a cabo. La democracia le tiene que dar una oportunidad a un Presidente constitucional. Y después hay que ver”, indicó.

Con respecto a la nominación del Juez Federal, Ariel Lijo, al Tribunal Superior, Fernández Díaz vuelve a establecer un paralelismo entre el menemismo y lo que el Presidente intenta representar. “Se ve como Menem. Quiere proceder como Menem y encontrar gente fiel en las instituciones judiciales”. En ese sentido, puso bajo la lupa el sistema de corrupción existente en la Argentina y que corroe por dentro al Poder Ejecutivo y al Poder Judicial.

“Hay una ambigüedad. Siguen cosas turbias. Sigue la casta dicho en términos de sus conexiones interminables con la Casa Rosada. Sin embargo, hay que decir también que las denuncias contra los piqueteros, contra los aprietes de la CGT, contra los ‘chocolates’, han sido muy valiosas. Han salido a la luz muchos delitos de corrupción en un entramado mafioso que había en la Argentina. Creo que hizo bien el Gobierno. Está desarmando alguno de esos nudos”, planteó para cerrar.

Con información de La Nación

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