Las intensas precipitaciones complican la cosecha y el traslado de la materia prima hacia las fábricas. De los 14 ingenios de la provincia, apenas seis permanecen en actividad, mientras la campaña 2026 acumula más de 14,8 millones de toneladas de caña molida.
Las persistentes lluvias que afectan a Tucumán volvieron a poner en dificultades a la industria azucarera. Las condiciones climáticas obligaron a interrumpir las tareas de cosecha en distintos puntos de la provincia y redujeron considerablemente la actividad industrial. Durante el martes, apenas cuatro ingenios lograron mantener la molienda, mientras que este miércoles 14 de octubre la cifra ascendió a seis.
De acuerdo con información del Instituto de Promoción del Azúcar y Alcohol de Tucumán (IPAAT), los establecimientos que continúan operativos son La Providencia, La Florida, Cruz Alta, Aguilares, Famaillá y Concepción. En tanto, otras fábricas aprovechan las interrupciones para realizar tareas de mantenimiento, a la espera de una mejora en las condiciones meteorológicas.
Uno de los principales obstáculos es el deterioro de los caminos rurales y accesos a los cañaverales. La acumulación de agua y barro dificulta el ingreso de maquinaria agrícola y el transporte de caña hacia los ingenios, incluso en aquellos lotes donde el cultivo ya se encuentra en condiciones de ser cosechado. Esta situación genera nuevas demoras en una campaña que viene condicionada por las precipitaciones.
Pese a las dificultades, la zafra 2026 registra cifras importantes. Según los datos oficiales actualizados al 14 de octubre, después de 162 días de actividad se acumulan 14.873.044 toneladas de caña molida bruta y una producción de 1.157.685 toneladas de azúcar físico. Por su parte, la campaña de alcohol alcanzó los 236.413.217 litros, con nueve ingenios destilando y 158 días de actividad.
Las expectativas del sector están puestas en una mejora del tiempo que permita recuperar el ritmo de cosecha y molienda. Sin embargo, la normalización dependerá no solo del cese de las precipitaciones, sino también de la recuperación de los caminos y de las condiciones de acceso a las fincas, factores fundamentales para garantizar el abastecimiento de materia prima a las industrias.