El gobernador tucumano defendió la política carcelaria impulsada por la Provincia y aseguró que el nuevo establecimiento garantiza mayores condiciones de seguridad y control
Osvaldo Jaldo habló este martes en rueda de prensa sobre el motín ocurrido en el Instituto San José Gabriel del Rosario Brochero, protagonizado por menores alojados en el establecimiento, quienes tomaron un pabellón, el área de enfermería y mantuvieron retenido a un trabajador del lugar.
El mandatario provincial sostuvo que Tucumán “es una de las pocas provincias que tomó la seguridad como una política de Estado” y remarcó que esa decisión también incluyó una fuerte política carcelaria para descomprimir las comisarías y fortalecer el sistema penitenciario.
“Las comisarías estaban totalmente abarrotadas, cuando no son lugares preparados para albergar detenidos. Para eso está el servicio penitenciario, con hombres y mujeres capacitados para custodiar a quienes incumplen la ley”, expresó.
Jaldo recordó que la Provincia finalizó obras penitenciarias que habían quedado paralizadas y destacó la remodelación del actual Instituto Cura Brochero, al considerar que el antiguo Instituto Roca “no cumplía con las condiciones de seguridad ni con las normativas nacionales e internacionales para el alojamiento de menores en conflicto con la ley”.
Según explicó, en el anterior establecimiento existían reiterados problemas vinculados al ingreso de sustancias tóxicas y fugas de internos. “Desde la vereda se tiraba droga hacia adentro del Instituto Roca. En cambio, en el Instituto Padre Cura Brochero hoy se está haciendo un cumplimiento efectivo del encierro como marca la ley”, afirmó.
El Gobernador indicó además que actualmente hay diez menores alojados en el instituto, de los cuales dos están acusados de homicidio y otros enfrentan causas por delitos graves. “Son personas de alta peligrosidad que necesitaban instalaciones mucho más seguras y adecuadas para recibir el tratamiento que exigen las leyes”, señaló.
En relación al motín, Jaldo vinculó el episodio con las nuevas medidas de control implementadas durante los días de visita. “Por el solo hecho de que no se dejó ingresar droga durante el fin de semana y el feriado, tuvieron esta reacción”, sostuvo.
Asimismo, cuestionó a sectores que habían realizado planteos judiciales contra el funcionamiento del instituto y afirmó que “muchas organizaciones defienden derechos humanos para una sola parte y no para la otra”.
Finalmente, el mandatario aseguró que el Gobierno provincial continuará endureciendo los controles y preparándose para un eventual incremento de menores detenidos ante la posible baja de la edad de imputabilidad. “Todo el peso de la ley les va a seguir cayendo encima. Para eso nos hemos preparado y para eso hemos remodelado ese instituto”, concluyó.
