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Se busca adjudicar el segundo tramo en diciembre, para que entre en operación en marzo de 2026; demandará una inversión aproximada de US$2554 millones

El secretario de Energía, Eduardo Rodríguez Chirillo, se reunió con más de 100 líderes de empresas energéticas.

Allí anunció la licitación del segundo tramo del gasoducto Néstor Kirchner (GNK II), que permitirá duplicar la capacidad de transporte de gas a 40 millones de metros cúbicos diarios (m3/d) desde Vaca Muerta al Litoral.

El objetivo del equipo económico es tener la obra adjudicada en diciembre para que entre en operación en marzo de 2026. A diferencia de la construcción anterior, que se hizo con financiamiento público, esta vez se haría con capitales privados y demandará una inversión de US$2554 millones, según las proyecciones iniciales.

En principio, se hará una licitación internacional en la que podrán participar empresas del exterior, como PUMPCO, la subsidiaria de MasTec, cuyo fundador es Jorge Mas, dueño también del Inter de Miami, que participó en licitaciones anteriores de manera directa, en el país, sin éxito.

A su vez, la adjudicación se haría a un solo constructor, que podrá subcontratar las obras y deberá conseguir el financiamiento a través de un pool de bancos. La empresa podrá usar como garantía de pago los contratos firmados con los productores de gas por la capacidad de transporte.

La mayor novedad es la confirmación de que Energía Argentina (Enarsa), la petrolera fundada por Néstor Kirchner en 2004, pasará a llamarse más adelante Transportadora del Gas del Centro (TGC) y se hará cargo de la operación de los dos gasoductos Néstor Kirchner: el ya construido y el que se licitará próximamente.

A su vez, la empresa contratista recibirá un canon anual, cuyo pago estará garantizado por la constitución de un fondo que se creará –Fondo de Repago para Construcción (FRC)-, que se nutrirá de los ingresos por la ampliación de la capacidad de transporte del TGC y por las ventas de los productores de gas. El canon estimado es de US$480 millones por año durante 15 años, con una tasa del 10% después de impuestos, aunque el valor final se definirá en la licitación (quien presente´un menor valor del canon anual obtendrá la adjudicación).

“Hay una primera etapa donde se hace la licitación de la construcción del primer tramo y se determina el canon que se debe pagar. Paralelamente, aunque se llama etapa dos, pero va en paralelo, es la licitación de la capacidad de transporte en firme, más la celebración de contratos de abastecimiento de gas, por parte de quienes estén interesados. Con ello vamos a estructurar un fondo de repago del canon por la construcción de la licitación”, dijo el secretario de Energía, mientras los ejecutivos presentes sacaban fotos al detalle de la filmina que se proyectaba.

“Posteriormente, y mientras se desarrolla, se va a ir creando la transportista independiente, que en definitiva supone hacer un spin-off de activos que son de Enarsa y que después se podrán privatizar en un porcentaje al sector privado”, agregó Rodríguez Chirillo.

Con información de Sofía Diamante, La Nación

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