El agua que llega desde Brasil y Paraguay continúa avanzando hacia el sur del país. Ocho puertos ya superaron los niveles de evacuación y otros nueve permanecen en alerta ante el riesgo de nuevas inundaciones.
La situación hídrica en el Litoral argentino genera creciente preocupación. Las intensas lluvias registradas en el sur de Brasil, Paraguay y el noreste argentino provocaron un importante aumento del caudal de los ríos Paraná y Uruguay, que amenaza a distintas localidades de Misiones, Corrientes, Chaco, Santa Fe y Entre Ríos.
Según los registros de la Prefectura Naval Argentina, ocho puertos alcanzaron o superaron el nivel establecido para evacuaciones, mientras que otros nueve permanecen bajo alerta. Aunque las precipitaciones dieron una tregua en algunas zonas, el volumen de agua acumulado continúa desplazándose hacia el sur, lo que podría agravar la situación durante los próximos días.
En Misiones, localidades como Puerto Iguazú y Eldorado comenzaron a registrar una disminución del nivel del agua. Sin embargo, el panorama es diferente en Corrientes y Chaco, donde el río Paraná continúa creciendo. La apertura de compuertas de la represa de Yacyretá también forma parte del escenario de fuertes descargas de agua hacia el cauce del río.
El Instituto Nacional del Agua (INA) advirtió que la crecida seguirá avanzando durante las próximas semanas. Las proyecciones indican que distintas localidades de Corrientes, Santa Fe y Entre Ríos podrían alcanzar niveles críticos entre mediados y fines de octubre, mientras que el impacto más importante en el Delta del Paraná podría registrarse dentro de los próximos 20 a 30 días.
Especialistas explicaron que el fenómeno está relacionado con las abundantes precipitaciones en la cuenca del Plata, en un contexto climático marcado por El Niño. Las poblaciones ubicadas en zonas bajas y cercanas a los ríos son las más vulnerables, especialmente aquellas que habitan barrios ribereños y sectores históricamente afectados por inundaciones.
Mientras el agua continúa su recorrido hacia el sur, las autoridades mantienen el monitoreo de los ríos y advierten sobre la necesidad de extremar las precauciones. La evolución de las próximas jornadas será determinante para establecer el alcance de la emergencia y la posibilidad de nuevas evacuaciones.