El periodista pasó casi un mes en el Sanatorio Mater Dei a causa de una trombosis en el tobillo
Chiche Gelblung volvió a ser internado apenas unos días después de haber recibido el alta. Fuentes cercanas confirmaron la noticia a Teleshow: el periodista, de 82 años, está en la guardia en observación para controlar valores que no dieron bien.
El reingreso llegó después de una internación que se extendió por casi 30 días y que lo tuvo al borde de perder no solo una pierna, sino la vida. Todo comenzó con una trombosis, en el tobillo, a la que se sumó una caída previa en su casa con un golpe en el ojo izquierdo. Lo que en principio parecía manejable se fue complicando hasta requerir terapia intensiva y la colocación de dos stents en una de sus piernas.
Tras 29 días en el sanatorio, el alta llegó el 15 de junio. Ese mismo día, Gelblung reapareció en los estudios de Crónica TV en silla de ruedas, donde sus compañeros y El Presto le organizaron un recibimiento con brindis y aplausos. También se mostró en su programa 70 20 Hoy, por El Nueve, y en Chiche en vivo, por Net TV, donde habló sin filtros sobre el cuadro que había atravesado. Dijo sentirse recuperado y aseguró que salió de la internación con diez años menos de energía encima.
Tan solo la noche anterior, el periodista se sentó frente a Mercedes Cordero en el ciclo 70 20 Hoy, de Canal 9, habló durante largo rato sobre los 29 días que pasó internado. El relato arrancó por el principio, por la frase que todavía le genera bronca. Cuando ingresó al sanatorio, el primer médico que lo atendió lo recibió con una sentencia que Chiche no esperaba: “Estás golpeando las puertas del cielo”. El conductor no se sentía en ese estado y la frase lo descolocó por completo. “Sentí que querían matarme”, dijo. “¿Qué me están diciendo, muchacho, que yo no tengo alternativa?” Fue entonces cuando le preguntó directamente al médico si le estaba hablando de la vida o de una pierna, y la respuesta fue tajante: le estaba hablando de la vida. “Cuando el tipo me recibe así, digo: a la mierda, debo estar complicado entonces”, recordó.
Sobre la fe, Chiche fue preciso. No cree en ella como elemento religioso, sino como una forma de gratitud hacia la vida y hacia quienes lo rodearon durante la internación. Mencionó al psiquiatra Viktor Frankl y su libro El hombre en busca de sentido como una lectura que le cambió la perspectiva. “Yo siento que ese libro me cambió la vida y se le ha cambiado a mucha gente”, dijo. Al cierre de la entrevista, Cordero le preguntó qué era lo que más disfrutaba de haber superado todo aquello. La respuesta no tardó: “Estar vivo. La verdad que lo que más disfruto es eso”
