Violencia frente al Congreso Nacional: la Marcha Universitaria terminó con enfrentamientos, heridos y detenidos. Tucumán también se movilizó

Lo que comenzó como una movilización para reclamar financiamiento para las universidades públicas terminó en una jornada de tensión y violencia en Buenos Aires. Hubo piedrazos contra las fuerzas de seguridad, gases lacrimógenos, camiones hidrantes y personas heridas. En Tucumán, los docentes universitarios también se movilizaron en reclamo de mejoras salariales y presupuesto educativo

Por la redacción de SIN CODIGO TUCUMÁN

La Quinta Marcha Federal Universitaria, convocada este jueves 15 de octubre para exigir la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, quedó marcada por graves incidentes frente al Congreso de la Nación, donde manifestantes y efectivos de seguridad protagonizaron enfrentamientos durante la tarde.

Lo que debía ser una jornada de protesta por la situación presupuestaria de las universidades públicas terminó con imágenes de violencia, corridas, gases lacrimógenos, personas heridas y al menos un detenido.

Los incidentes comenzaron alrededor de las 15.40, cuando un grupo de manifestantes empezó a arrojar piedras y a provocar daños en el mobiliario urbano, en las inmediaciones del Congreso.

Las fuerzas de seguridad respondieron con gases lacrimógenos y camiones hidrantes para dispersar a quienes participaban de los enfrentamientos.

Las imágenes de los disturbios volvieron a instalar el debate sobre los límites de la protesta, la actuación de las fuerzas de seguridad y las responsabilidades de quienes protagonizan hechos de violencia.

Piedrazos, gases y personas heridas

Durante los enfrentamientos se registraron lesiones tanto entre manifestantes como entre integrantes de las fuerzas de seguridad.

Según los primeros informes, el SAME asistió a dos manifestantes heridos, uno de los cuales debió ser trasladado al Hospital Ramos Mejía. Además, alrededor de las 17.15, efectivos de la Policía de la Ciudad detuvieron a un hombre acusado de arrojar piedras contra un móvil policial en las inmediaciones de Montevideo y Bartolomé Mitre.

Los incidentes también tuvieron repercusiones dentro del propio Congreso. Los gases utilizados durante el operativo ingresaron al edificio anexo de la Cámara de Diputados y afectaron a legisladores que se encontraban en sus instalaciones.

Hasta el momento de los primeros reportes, no se había difundido un balance definitivo de heridos ni se descartaban nuevas actuaciones judiciales.

El Gobierno condenó los ataques contra las fuerzas de seguridad

La ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, cuestionó los episodios de violencia y advirtió que quienes cometan delitos durante una manifestación deberán responder ante la Justicia.

Desde el Gobierno remarcaron que el derecho a manifestarse no habilita agresiones contra efectivos policiales ni daños a bienes públicos.

Por su parte, representantes de organizaciones universitarias denunciaron el accionar de las fuerzas de seguridad y cuestionaron el uso de gases lacrimógenos durante la protesta.

Las responsabilidades individuales por los enfrentamientos deberán determinarse a partir de las investigaciones correspondientes.

Una protesta atravesada por el conflicto universitario

La movilización había sido convocada para reclamar el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, en medio de las tensiones entre el Gobierno Nacional y las universidades públicas por los salarios docentes, las becas estudiantiles y los recursos destinados al funcionamiento de las casas de altos estudios.

La protesta se produjo en una jornada políticamente agitada, marcada también por el fracaso de una sesión especial en la Cámara de Diputados debido a la falta de quórum.

El conflicto universitario continúa siendo uno de los principales puntos de discusión entre el Poder Ejecutivo, los gremios docentes y las autoridades académicas.

Tucumán también se sumó a la jornada de protesta

La movilización nacional tuvo su correlato en San Miguel de Tucumán.

La Asociación de Docentes e Investigadores de la Universidad Nacional de Tucumán (ADIUNT) convocó a un paro y una marcha con concentración desde las 17 en el Rectorado de la UNT, para luego dirigirse hacia Plaza Independencia.

Los docentes universitarios tucumanos se sumaron a los reclamos nacionales por recomposición salarial y mayor financiamiento para la educación pública.

En los reportes disponibles sobre la convocatoria provincial no se habían confirmado incidentes similares a los registrados en Buenos Aires.

Protestar es un derecho, pero la violencia no puede convertirse en protagonista

La jornada dejó dos cuestiones que merecen ser analizadas por separado.

Por un lado, los reclamos del sector universitario por sus condiciones salariales y presupuestarias, que forman parte de un debate legítimo sobre las prioridades del gasto público.

Por otro, los episodios de violencia registrados frente al Congreso, que requieren una investigación para establecer responsabilidades tanto por las agresiones como por las actuaciones de las fuerzas de seguridad.

Ni los reclamos educativos justifican los ataques contra policías ni la existencia de manifestantes violentos elimina la obligación estatal de actuar dentro de la ley.

Las imágenes de piedrazos, gases y corridas terminaron desplazando el eje de una movilización que había sido convocada para discutir el presente y el futuro de las universidades públicas.

La educación necesita respuestas. La violencia, en cambio, exige responsabilidades.

COMPARTIR NOTICIAS