La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció que las celebraciones navideñas comenzarán oficialmente el próximo 1 de noviembre, casi dos meses antes de la fecha tradicional. La decisión retoma una práctica impulsada en reiteradas oportunidades por Nicolás Maduro durante su presidencia.
El anuncio se realizó durante la 82ª Asamblea Anual de Fedecámaras, uno de los principales encuentros empresariales del país, donde Rodríguez destacó que el adelanto de las festividades busca estimular la actividad comercial y generar un clima de alegría entre los venezolanos. “Yo sé que la Navidad también activa mucha actividad económica, pero principalmente activa la felicidad de los venezolanos y de las venezolanas”, expresó.
La medida no es nueva en Venezuela. Durante su gestión, Nicolás Maduro adelantó las celebraciones navideñas en 2020, 2021, 2024 y 2025, en distintos escenarios de crisis política, económica y social. El año pasado, incluso, los festejos comenzaron el 1 de octubre, en medio de una creciente tensión con Estados Unidos y del despliegue militar estadounidense en el Caribe.
El anuncio de Rodríguez se produce en un escenario político diferente, luego de la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores, el pasado 3 de enero, durante una operación militar estadounidense. Ambos enfrentan procesos judiciales en Nueva York por acusaciones vinculadas al narcotráfico y las armas, a las que se sumaron nuevos señalamientos por una presunta conspiración para cometer torturas contra opositores y personas detenidas.
El adelanto de la Navidad también ha generado controversias a lo largo de los años. Mientras el oficialismo lo presenta como una iniciativa para incentivar el consumo, fortalecer el comercio y promover la unión familiar, sectores críticos consideran que estas decisiones buscan desviar la atención de los problemas estructurales del país.
De esta manera, Venezuela volverá a encender sus luces navideñas antes de diciembre, en una celebración que, más allá de su significado religioso y cultural, vuelve a quedar atravesada por el contexto político y económico de la nación caribeña.