UTA postergó el paro de colectivos previsto para mañana viernes en las provincias

Sin embargo, el gremio y las empresas de transporte mantienen la disputa por los salarios y los subsidios estatales en el interior del país, es decir, el conflicto sigue latente

Este viernes 14 de agosto no habrá medida de fuerza y la semana que viene las partes continuarán con las negociaciones.

La disputa salarial viene escalando tras más de tres meses de negociaciones sin avances entre la Unión Tranviario Automotor (UTA) y la Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP). El núcleo del conflicto gira en torno a la asimetría tarifaria y de subsidios que existe entre el AMBA y el resto del país.

En ese contexto, el gremio reclama igualar el salario de los choferes de las provincias con el que perciben sus pares del área metropolitana, quienes reciben un básico en torno a los $1.740.000 más viáticos, un total de aproximadamente $2.300.000.

Las empresas agrupadas en FATAP sostienen que la diferencia en el nivel de aportes estatales vuelve inviable esa equiparación. Según la cámara, mientras los subsidios estatales cubren cerca del 60% de los costos operativos en el AMBA, en las provincias la asistencia estatal apenas alcanza el 10%. Esta brecha, argumentan, impide afrontar el reclamo salarial sin un aumento significativo en las partidas presupuestarias o en las tarifas para los pasajeros.

El secretario general de la UTA, Roberto Fernández, remarcó el impacto social del conflicto y el objetivo de la organización: “Suspendemos la medida para la solución a nuestro reclamo que es el sueldo para el sostén de nuestra familia. La semana que viene debemos terminar con nuestro reclamo”, agregó Fernández. Las palabras del líder gremial reflejan la presión existente sobre las partes para alcanzar un acuerdo que evite la paralización del transporte en decenas de ciudades fuera del AMBA.

La UTA se mantuvo inflexible en su demanda de equiparación salarial. Por su parte, la FATAP reiteró que sin mayores subsidios estatales o un incremento de tarifas, las empresas del interior no pueden asumir el costo de la suba pretendida por el sindicato, lo que profundizó el estancamiento en la mesa de negociación.

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