El acusado de presunta instigación al suicidio brindó su versión sobre las últimas horas de la joven. Admitió haber eliminado mensajes, formateado su celular y pronunciado frases hirientes durante una discusión. También reconoció que aquella noche había consumido drogas.
Diego Zerda declaró ante el tribunal que lleva adelante el juicio por la muerte de Karla Robles y reconstruyó los momentos previos al trágico desenlace. Durante su testimonio, fue interrogado sobre las conversaciones que mantuvo con la joven, su reacción ante las advertencias de que podía quitarse la vida y las decisiones que tomó posteriormente. Ante la pregunta de si deseaba que Karla muriera, respondió de manera contundente: “No”.
Uno de los puntos más relevantes de su declaración fue el reconocimiento de que había eliminado mensajes intercambiados con Karla. Según explicó, ambos acostumbraban borrar conversaciones después de discutir para evitar volver a leer expresiones ofensivas. También admitió que formateó su teléfono al día siguiente, aunque aseguró que lo hizo por temor a que se descubrieran contactos relacionados con su consumo de drogas. “Yo tenía chats por mi consumo con gente que comercializaba (…) me he asustado”, manifestó, rechazando que su intención fuera ocultar pruebas vinculadas con la joven.
Al referirse a la última discusión, Zerda reconoció que Karla le había advertido que podía quitarse la vida y que lo responsabilizaba por esa decisión. En medio del enfrentamiento verbal, admitió haberle respondido “hacé lo que quieras”, aunque sostuvo que nunca imaginó que pudiera concretar lo que anunciaba. También relató que la joven le había mencionado la posibilidad de transmitir lo que haría por TikTok, situación que inicialmente no tomó en serio. “Me acuerdo que le digo algo así como ‘¿qué te querés hacer famosa?’”, expresó durante la audiencia.
El acusado señaló que comenzó a dimensionar la gravedad de la situación cuando recibió una fotografía de visualización única en la que, según su relato, aparecía una soga junto a una ventana. “Ahí creo que es donde realmente yo caigo en cuenta de que realmente sí podía hacerlo”, sostuvo. Afirmó que, tras recibir esa imagen, acudió a su madre y le pidió que se comunicara con la familia de Karla para alertarla. También aseguró que intentó averiguar si habían logrado encontrarla y brindarle asistencia.
En otro tramo de su declaración, Zerda reconoció haber enviado un audio amenazante a un familiar de Karla, aunque argumentó que reaccionó frente a supuestas amenazas dirigidas contra él y sus seres queridos. Además, admitió que aquella noche se encontraba bajo los efectos de drogas y que continuó consumiendo mientras atravesaba una profunda crisis emocional. Según relató, sus familiares solicitaron una internación involuntaria y posteriormente fue trasladado a un hospital, donde recibió atención médica antes de ser detenido por orden judicial.
El testimonio de Zerda se convirtió en uno de los momentos centrales del debate oral, especialmente por sus explicaciones sobre los mensajes eliminados, el contenido de las últimas conversaciones y su comportamiento frente a las advertencias de Karla. Ahora será el tribunal el encargado de analizar sus declaraciones junto con el resto de las pruebas incorporadas al juicio para determinar si existió responsabilidad penal en la muerte de la joven.