Tucumán: más de una tonelada de cocaína secuestrada y una nueva alerta por el avance del narcotráfico

La provincia se ubicó como la segunda del NOA con mayor cantidad de cocaína incautada durante 2026. El hallazgo de 470 kilos en una camioneta que se dirigía hacia Atahona encendió las alarmas sobre posibles nuevas rutas del narcotráfico y el uso de vuelos clandestinos para transportar droga.

Tucumán enfrenta un escenario preocupante en materia de narcotráfico. Entre enero y octubre de 2026, las fuerzas de seguridad secuestraron 1.014 kilos de cocaína, una cifra que posiciona a la provincia en el segundo lugar del noroeste argentino, únicamente por detrás de Salta, donde se decomisaron 2.029 kilos. El dato adquiere mayor relevancia porque, mientras las incautaciones disminuyeron un 33% en el conjunto de la región, Tucumán mantuvo prácticamente los mismos registros del año anterior.

Uno de los procedimientos que más inquietud generó fue el secuestro de 470 kilos de cocaína en una camioneta que circulaba desde Famaillá hacia Atahona. El vehículo fue interceptado por Gendarmería Nacional sobre la ruta 157, a la altura de Río Seco. En su interior encontraron 449 paquetes de droga ocultos en bolsas de arpillera, detrás de bidones de combustible. El conductor quedó detenido y la Justicia Federal inició una investigación para determinar el origen del cargamento y sus posibles conexiones con organizaciones criminales.

Sin embargo, el volumen de droga incautada no es el único dato que preocupa. Durante 2025 se realizaron 34 procedimientos, con un promedio de 30,2 kilos por operativo. En los primeros diez meses de 2026 se contabilizaron 23 intervenciones, pero el promedio ascendió a 44,1 kilos. Es decir, hubo menos procedimientos, pero los cargamentos interceptados fueron considerablemente mayores, lo que plantea nuevos interrogantes sobre las modalidades utilizadas por las organizaciones narcotraficantes.

La principal hipótesis que analizan los investigadores apunta a una posible modificación de los corredores del narcotráfico. El incremento de los controles fronterizos podría estar impulsando a algunas organizaciones a utilizar rutas alternativas, incluyendo vuelos clandestinos que descargan mercadería en pistas improvisadas o zonas rurales. En ese contexto, funcionarios advirtieron sobre el riesgo de que Tucumán adquiera mayor importancia como punto de almacenamiento y redistribución de estupefacientes.

Desde el Gobierno provincial, el jefe de Policía, Joaquín Girvau, destacó los resultados del Operativo Lapacho y aseguró que se intensificaron los controles en los límites provinciales. Por su parte, el secretario de Lucha contra el Narcotráfico, Jorge Dib, reconoció la preocupación por los cambios en las rutas del tráfico ilegal y confirmó gestiones vinculadas a una propuesta legislativa sobre el derribo de aeronaves involucradas en vuelos ilícitos.

El escenario abre un interrogante central: ¿Tucumán está logrando interceptar más droga gracias a sus controles o las organizaciones criminales están trasladando sus operaciones hacia la provincia? Aunque las estadísticas no permiten confirmar por sí solas un aumento del narcotráfico, la magnitud de los cargamentos y las sospechas sobre nuevas rutas obligan a profundizar las investigaciones y fortalecer la coordinación entre las fuerzas provinciales y federales.

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