El fallecimiento de Eulalia Marzetti fue confirmado por la familia a Radio 2 de Rosario; el DT de la Selección Argentina había hablado un par de veces sobre el grave problema de salud que afectaba a su madre
Eulalia Marzetti, la madre de Lionel Scaloni, murió en la noche del martes en Pujato, Santa Fe. El deceso de la mujer, de 74 años, fue confirmado a Radio 2 de Rosario por fuentes familiares. Algunas versiones indican que el director técnico de la selección argentina estaría en Buenos Aires y se dirigía camino al velorio, que sería de carácter íntimo.
“La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) toda, con su presidente Claudio Tapia a la cabeza, le envía sus condolencias a nuestro entrenador Scaloni y toda su familia por el fallecimiento de su madre. El abrazo fraternal de todos los argentinos para el gringo y sus seres queridos en este difícil momento. ¡Mucha fuerza!“, fue el emotivo posteo publicado en la cuenta oficial de la selección argentina.
La mujer vivía en Pujato junto con su marido. Allí se desempeñó como Jueza de Paz de la Municipalidad y crió a sus tres hijos: Lionel, Mauro y Corina, más conocida en Rosario por su emprendimiento Scala Bakery, en Funes. Hacía ya varios años que la madre del DT estaba enferma, según había contado el entrenador, aunque no se especificó el problema de salud.
Scaloni siempre habló de su madre con emoción y en cada entrevista dejaba en claro que su salud y bienestar estaban por encima de cualquier logro deportivo. En octubre de 2021, luego de finalizado un partido de Eliminatorias contra Perú para el máximo torneo que se disputaría en Qatar 2022, el DT estaba tan preocupado por el estado de salud de su madre que en conferencia de prensa dijo: “No estoy para pensar en el Mundial”.
Previamente, ya le había “regalado” a su mamá el título de la Copa América que la selección albiceleste le ganó a Brasil en tierras cariocas. “Se lo quiero dedicar a mi vieja, que hace unos días tuvo un problema bastante grave y la está peleando”, dijo entonces, visiblemente emocionado.
La salud de sus padres era algo que le ocupaba la mente. “No están como uno quisiera. Es lo que a mí me atormentó todo ese año después de haber ganado el Mundial, porque sé que serían los tipos más felices del mundo”, confesó Scaloni tiempo después.