La XXVII Fiesta Nacional e Internacional del Caballo volvió a convertirse en uno de los grandes acontecimientos culturales y turísticos de Tucumán. Cuatro jornadas de música, tradición, destrezas gauchas y una importante concurrencia consolidaron a Trancas como uno de los principales destinos del fin de semana largo. Este domingo 11 de octubre, el festival se despide con grandes figuras de la música popular
Trancas, Tucumán, volvió a demostrar por qué su Fiesta Nacional e Internacional del Caballo ocupa un lugar privilegiado entre los festivales más importantes de Tucumán y del norte argentino.
Durante cuatro jornadas, esta ciudad del norte provincial se transformó en un punto de encuentro para miles de visitantes que llegaron desde distintos lugares de Tucumán y provincias vecinas para disfrutar de una celebración que combina música, cultura, tradición y el protagonismo del caballo.
Desde el jueves 8 de octubre, el predio del Club Deportivo Trancas recibió a familias, turistas y amantes de las costumbres criollas, en una edición que volvió a destacarse por su convocatoria y la variedad de espectáculos.
Cuatro días de música, tradición y multitudes
La edición número 27 ofreció una programación que combinó importantes artistas nacionales con músicos locales y regionales.
Por el escenario pasaron figuras como Q’Lokura, Rombai, Lázaro Caballero, Destino San Javier, Abel Pintos, Nahuel Pennisi, Los Herrera y Karma Sudaca, entre otros.
Pero la Fiesta del Caballo es mucho más que sus recitales. Las jineteadas, los desfiles de agrupaciones gauchas, las destrezas criollas, los concursos de caballos y las presentaciones de ballets folclóricos volvieron a ocupar un lugar central.
Uno de los momentos especiales fue el espectáculo Malvinas, un tributo a la valentía, una puesta artística que combinó danza, música, poesía y destrezas gauchas para homenajear a quienes defendieron la soberanía argentina.
Un festival que también mueve la economía de la región
La importancia de esta celebración trasciende lo artístico. Durante estos días, Trancas recibió visitantes que generaron movimiento en comercios, puestos gastronómicos, emprendimientos artesanales y diferentes actividades vinculadas con el turismo.
Para muchos emprendedores y trabajadores de la zona, el festival representa una oportunidad de mostrar sus productos y aprovechar la llegada de público.
La celebración también permite dar visibilidad a la identidad cultural del Valle de Choromoro y reafirmar el papel del interior tucumano en la agenda turística provincial.
El gobernador Osvaldo Jaldo, quien participó de la segunda noche, destacó la convocatoria y el valor cultural de la fiesta. Por su parte, el intendente Antonio Moreno resaltó el trabajo de la comunidad y el movimiento económico que genera el encuentro.
Este domingo, la gran noche de cierre
Después de tres jornadas de gran convocatoria, la Fiesta Nacional e Internacional del Caballo llega este domingo 11 de octubre a su cuarta y última noche.
La cartelera de despedida tiene como protagonistas a Márama, Karina, el Chaqueño Palavecino y Las Voces de Orán, en una combinación de cumbia, música popular y folclore.
La última jornada promete reunir nuevamente a una importante cantidad de espectadores en el Club Deportivo Trancas, aprovechando además que el lunes 12 de octubre es feriado nacional.
La entrada general tiene un valor anunciado de $20.000, mientras que la organización estableció beneficios de acceso gratuito para determinados grupos.
Trancas, una fiesta que ya es patrimonio cultural de los tucumanos
Con el paso de los años, la Fiesta del Caballo se consolidó como una celebración que trasciende las fronteras del municipio.
Su capacidad para reunir a familias, artistas, jinetes, agrupaciones tradicionalistas y visitantes de distintas provincias la convirtió en una de las grandes expresiones de la cultura popular tucumana.
La edición 2026 vuelve a dejar una imagen de fuerte participación, con una ciudad movilizada alrededor de su acontecimiento más representativo.
Este domingo se apagará el escenario de una nueva edición, pero quedará reafirmado algo que Trancas demuestra año tras año: la Fiesta del Caballo no es solamente un festival, sino una celebración de identidad, tradición y orgullo para toda la provincia de Tucumán.