Un potente sismo de magnitud 7 sacudió una región montañosa del norte del Tíbet y provocó una tragedia. Las autoridades desplegaron un importante operativo de emergencia para buscar sobrevivientes entre los escombros. El número de víctimas podría aumentar a medida que avancen las tareas de rescate
Por la redacción de SIN CODIGO TUCUMÁN
Un violento terremoto de magnitud 7 sacudió este jueves la región autónoma del Tíbet, en China, y dejó un saldo preliminar de al menos 16 personas fallecidas, decenas de heridos y 339 viviendas derrumbadas.
El movimiento sísmico se produjo a las 22:33, hora local (11:33 de la mañana en Argentina), cuando miles de habitantes de la región se encontraban en sus hogares.
Según los primeros informes de las autoridades chinas, el epicentro se localizó en las inmediaciones de Nagqu, una zona montañosa y escasamente poblada situada a gran altitud, aproximadamente a 400 kilómetros de Lhasa, la capital tibetana.
La violencia del temblor provocó derrumbes, daños estructurales y escenas de desesperación entre los pobladores, muchos de los cuales abandonaron sus viviendas por temor a nuevas sacudidas.
Una tragedia en una región de difícil acceso
Los organismos de emergencia confirmaron inicialmente 16 fallecidos y decenas de heridos, entre ellos al menos 11 personas en estado grave.
Además, se informó el colapso de 339 viviendas y una veintena de instalaciones destinadas al resguardo de animales.
La ubicación geográfica del epicentro representa uno de los mayores desafíos para los rescatistas. Se trata de una región de elevada altitud, con localidades dispersas, caminos de montaña y condiciones climáticas que pueden dificultar el traslado de personal y suministros.
Las autoridades movilizaron a más de 1.600 efectivos y trabajadores de emergencia para participar en las operaciones de búsqueda, evacuación y asistencia.
Operativo contrarreloj para encontrar sobrevivientes
Tras el terremoto, el Gobierno chino puso en marcha un dispositivo de emergencia destinado a rescatar a las personas atrapadas, atender a los heridos y proporcionar alojamiento a las familias que perdieron sus viviendas.
Entre los suministros enviados a la zona afectada se encuentran carpas, refugios prefabricados, camas plegables, linternas y ropa de abrigo.
La prioridad de los equipos de rescate es localizar posibles sobrevivientes entre los escombros y garantizar que los damnificados puedan permanecer protegidos frente a las bajas temperaturas de la región.
Mientras tanto, las autoridades continúan evaluando los daños y la cantidad de habitantes que deberán ser trasladados a refugios temporales.
Réplicas y temor entre los habitantes
El terremoto principal estuvo acompañado por movimientos sísmicos posteriores que incrementaron la preocupación de la población.
Los especialistas explican que las réplicas son habituales después de terremotos de gran magnitud y pueden representar un riesgo adicional para las construcciones que quedaron debilitadas.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) registró el sismo con una magnitud de 7,0 y ubicó su epicentro aproximadamente a 191 kilómetros al este-noreste de Nagqu, a una profundidad estimada de 18 kilómetros.
Por su parte, el Centro de Redes Sismológicas de China informó una profundidad de 10 kilómetros.
Estas diferencias responden a los métodos de medición y a las revisiones que realizan los organismos especializados.
¿Por qué el Tíbet es una zona de intensa actividad sísmica?
La región del Tíbet se encuentra en una de las áreas geológicamente más activas del planeta.
Allí interactúan las placas tectónicas de India y Eurasia, cuyo desplazamiento y colisión dieron origen a la cordillera del Himalaya.
La enorme presión acumulada en la corteza terrestre provoca movimientos sísmicos que, en ocasiones, alcanzan magnitudes capaces de producir importantes daños.
La historia de la región está marcada por terremotos devastadores, especialmente en localidades donde las características de las construcciones y las dificultades de acceso aumentan la vulnerabilidad de sus habitantes.
El número de víctimas podría aumentar
Mientras continúan las tareas de búsqueda, las autoridades mantienen la vigilancia sobre las localidades cercanas al epicentro.
El balance de fallecidos, heridos y viviendas destruidas todavía es provisional y puede modificarse con el avance de los relevamientos.
La tragedia vuelve a poner de manifiesto la vulnerabilidad de las comunidades de montaña frente a los grandes terremotos y la importancia de actuar con rapidez durante las primeras horas posteriores al desastre.
Por ahora, China concentra sus esfuerzos en rescatar sobrevivientes, asistir a los damnificados y restablecer las condiciones mínimas de seguridad en una de las regiones más remotas del país.