Tras el encuentro de Javier Milei con gobernadores en París, el Gobierno nacional inició una nueva ronda de negociaciones políticas. El mandatario tucumano, Osvaldo Jaldo, aparece como una pieza clave para conseguir los votos necesarios en el Congreso y avanzar con la suspensión de las elecciones primarias.
El Gobierno nacional acelera las negociaciones con los gobernadores para impulsar una de sus principales apuestas políticas: la suspensión de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) de cara al calendario electoral de 2027.
En ese escenario, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, tiene previsto reunirse este jueves con el gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, mientras que el viernes será el turno del mandatario correntino, Juan Pablo Valdés.
Los encuentros se producen después de la reunión que el presidente Javier Milei mantuvo con gobernadores en París, durante la Argentina Week, una fotografía que desde la Casa Rosada interpretan como una señal de acercamiento político.
Jaldo, un aliado estratégico para la Casa Rosada
El gobernador tucumano ocupa un lugar importante dentro del esquema de acuerdos que el oficialismo busca consolidar con las provincias.
Aunque pertenece al peronismo, Jaldo mantiene una relación de diálogo y cooperación con la administración libertaria. Desde su llegada a la Gobernación, construyó un perfil político propio y acompañó distintas iniciativas impulsadas por el Ejecutivo nacional.
Su peso político también se refleja en el Congreso. Los diputados Agustín Fernández, Gladys Medina y Elia Fernández de Mansilla representan un respaldo legislativo que puede resultar determinante en votaciones ajustadas.
Por ese motivo, el Gobierno considera fundamental conseguir el acompañamiento del mandatario tucumano para avanzar con la reforma electoral y otras iniciativas, entre ellas el Presupuesto 2027.
¿Un acuerdo político con impacto en las elecciones de 2027?
Las conversaciones no se limitan a la agenda parlamentaria. En el oficialismo también analizan posibles entendimientos electorales con gobernadores que mantienen una buena relación con Milei.
En el caso de Tucumán, una de las alternativas que se evalúan es evitar una confrontación electoral directa con Jaldo, mediante una estrategia libertaria que no comprometa los acuerdos políticos alcanzados.
Se trata, por ahora, de una posibilidad dentro de las negociaciones y no de un entendimiento formal anunciado.
La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, cumple un papel central en el armado de estas alianzas, que también incluyen conversaciones con los gobernadores Raúl Jalil, de Catamarca, y Gustavo Sáenz, de Salta.
La reforma electoral, una prioridad del Gobierno
La intención del oficialismo es conseguir los consensos necesarios para tratar la reforma política entre fines de octubre y principios de noviembre.
La suspensión de las PASO aparece como una alternativa con mayores posibilidades de reunir apoyos que su eliminación definitiva, una propuesta que genera diferencias entre los distintos sectores políticos.
Paralelamente, el Ejecutivo busca avanzar con el Presupuesto 2027 y fortalecer sus acuerdos legislativos con las provincias.
Tucumán, en el centro de la negociación
La reunión entre Santilli y Jaldo tendrá una importancia que trasciende la discusión sobre las primarias. También permitirá medir hasta dónde está dispuesto a acompañar el gobernador tucumano las iniciativas del Gobierno nacional y qué impacto podría tener ese acercamiento en el escenario electoral provincial.
Con las elecciones de 2027 cada vez más cerca, la Casa Rosada busca transformar el diálogo con los gobernadores en respaldo legislativo y acuerdos políticos. En esa estrategia, Osvaldo Jaldo se posiciona como uno de los interlocutores clave del norte argentino.