El Santo estuvo dos veces arriba en el marcador, pero terminó cayendo 4-2 ante Atlético de Rafaela. Las desatenciones defensivas volvieron a ser determinantes y el equipo de Alejandro Orfila dejó pasar una oportunidad clave en la pelea por ingresar al Reducido
San Martín de Tucumán tenía una misión clara en Rafaela: ganar para volver a meterse de lleno en la pelea por el Reducido. Pero lo que parecía encaminarse como una tarde favorable terminó en una dura derrota.
El Santo cayó 4-2 ante Atlético de Rafaela, por la fecha 30 de la Primera Nacional, en un partido cambiante en el que llegó a estar dos veces arriba en el marcador, pero no pudo sostener ninguna de las ventajas.
El comienzo fue alentador para los dirigidos por Alejandro Orfila. A los 24 minutos, Alan Cisnero apareció para marcar el 1-0 con una gran definición. La alegría, sin embargo, duró poco: tres minutos más tarde, Lucas Albertengo igualó para la Crema.
San Martín volvió a golpear a los 35 minutos. Esta vez fue Bruno Cabrera, quien con una buena maniobra individual puso nuevamente al conjunto tucumano arriba.
Pero otra distracción defensiva permitió que Rafaela volviera a empatar. A los 40 minutos, Joel Bonifacio estableció el 2-2, resultado con el que terminó el primer tiempo.
Rafaela lo dio vuelta
En el complemento, el partido siguió abierto y con los dos equipos buscando el triunfo. Pero fue el local quien encontró el golpe decisivo.
A los 20 minutos, nuevamente Albertengo apareció en el área para marcar el 3-2 y dar vuelta definitivamente la historia.
San Martín salió desesperadamente en busca del empate, pero con más empuje que claridad. El equipo tucumano adelantó sus líneas y dejó espacios que Rafaela aprovechó en el tramo final.
Cuando el partido se moría, Alexis Rodríguez marcó el cuarto tanto de la Crema y sentenció el 4-2 definitivo.
Un golpe a la pelea por el Reducido
La derrota duele especialmente porque San Martín llegó a Rafaela con la posibilidad concreta de volver a meterse entre los equipos que pelean por el Reducido.
Ahora, con 39 puntos y ubicado en el 11.º lugar, el Santo quedó fuera de los puestos de clasificación, mientras que Atlético de Rafaela alcanzó los 42 puntos y se metió en el octavo lugar.
El equipo de Orfila dejó pasar una oportunidad importante. Y además volvió a mostrar un problema que ya había aparecido en otros partidos: las desconcentraciones defensivas que terminan costando demasiado caro.
San Martín hizo dos goles, estuvo dos veces arriba y tuvo durante buena parte del partido la ilusión de llevarse tres puntos fundamentales. Pero volvió a Tucumán con las manos vacías.
La pelea todavía continúa, pero el margen de error se achica. En la recta final del campeonato, cada punto pesa y cada distracción puede significar quedar un poco más lejos del objetivo.