Profundo pesar por la muerte de Alejandro Castelli: el rugby y el mundo empresarial despiden a un referente

Su historia estuvo atravesada por el deporte y la comunicación

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Su historia estuvo atravesada por el deporte y la comunicación

El fallecimiento de Alejandro Castelli, a los 46 años, generó una profunda conmoción en el rugby argentino y en el ámbito empresarial, donde dejó una huella imborrable por su trayectoria profesional, su liderazgo y su calidad humana. Castelli atravesaba una larga lucha contra el cáncer, enfermedad que enfrentó con fortaleza y optimismo durante los últimos años.

Reconocido por su destacada participación en el Hindú Club, una de las instituciones más importantes del rugby nacional, Castelli disputó más de 270 partidos en Primera División, fue capitán de la Camada 79 y posteriormente se desempeñó como entrenador de divisiones juveniles y del plantel superior. Su compromiso con los valores del deporte le valió en 2021 la distinción de Cap General, uno de los máximos reconocimientos que otorga la entidad.

La noticia de su fallecimiento provocó innumerables mensajes de despedida por parte de ex compañeros, entrenadores, dirigentes y amigos. Desde el club expresaron su profundo dolor por la partida de quien consideraban un referente dentro y fuera de la cancha.

En paralelo a su pasión por el rugby, Castelli construyó una destacada carrera en el mundo corporativo. Se desempeñó durante más de 16 años en la empresa Mastellone Hnos., propietaria de la marca La Serenísima, donde ocupó cargos de creciente responsabilidad hasta convertirse en gerente de Servicios de Marketing. Licenciado en Ciencias de la Comunicación y con un MBA, fue reconocido por su capacidad de liderazgo, innovación y compromiso profesional.

Quienes compartieron el ámbito laboral con él destacaron especialmente su fortaleza personal. Incluso después de recibir el diagnóstico de su enfermedad, continuó trabajando y participando activamente en distintos proyectos de la compañía, convirtiéndose en un ejemplo de perseverancia para colegas y colaboradores.

Además de su actividad profesional y deportiva, Alejandro Castelli era un hombre profundamente comprometido con su familia. Estaba casado con Lucía y era padre de tres hijos: Delfina, Emilia y Gonzalo, quienes hoy reciben el acompañamiento y cariño de una amplia comunidad de amigos, familiares y compañeros.

Su partida deja un enorme vacío, pero también un legado construido sobre los valores del esfuerzo, la solidaridad, el trabajo en equipo y la amistad. En el rugby, en la empresa y en cada espacio donde desarrolló su vida, Alejandro Castelli será recordado como un luchador incansable y una persona que supo inspirar a quienes tuvieron la oportunidad de conocerlo.

Una vida de ejemplo

La historia de Castelli trasciende los resultados deportivos y los logros profesionales. Su nombre queda asociado a la pasión por el rugby, al compromiso con el trabajo y a una actitud admirable frente a la adversidad. Su legado permanecerá vivo en las generaciones que formó como entrenador, en sus compañeros de trabajo y, fundamentalmente, en el recuerdo de quienes compartieron su camino.

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