La iniciativa buscaba recaudar dinero para cubrir los viajes semanales de la niña que debe tratarse en Bahía Blanca. La comida consistía en pollo, chorizo y ensalada rusa
Lo que comenzó como una iniciativa solidaria para ayudar a una beba de casi dos meses que necesita un tratamiento médico por una malformación congénita en los pies, terminó de la peor manera en Coronel Pringles, en el sudoeste de la provincia de Buenos Aires. Más de 40 personas resultaron intoxicadas después de haber participado de un almuerzo a beneficio y las autoridades investigan si se trató de un brote de salmonelosis.
La campaña había sido organizada por familiares y amigos de L.C.V.S., con la colaboración de la agrupación solidaria Elementos de Carretera de Coronel Pringles. El objetivo era reunir fondos para afrontar los viajes semanales que la beba debe realizar a Bahía Blanca, ya que su familia no cuenta con obra social.

A través de las redes sociales promocionaron la iniciativa con un afiche realizado con Inteligencia Artificial (IA). “Hoy domingo: gran venta de pollo a la parrilla a beneficio de la beba L.C.. ¡Hoy al mediodía todos a almorzar pollo y a dar una mano! La familia y amigos organizaron una gran pollada para juntar fondos y cubrir los costosos de los viajes semanales a Bahía Blanca para su tratamiento médico”, difundieron.
El menú, que tenía un valor de $30.000 e incluía un pollo a la parrilla, dos chorizos, una porción de ensalada rusa y envío a domicilio, fue el que consumieron las personas que luego comenzaron a presentar síntomas compatibles con una intoxicación alimentaria, según especificó Juan Tucat, periodista de La Brujula 24.
El secretario de Salud municipal, Luis González Estevarena, explicó que la situación comenzó a evidenciarse durante la tarde del domingo. “A partir de las 18 tuvimos una avalancha de consultas en el hospital (20 personas en una hora) y en el servicio privado de Salud de gente con vómitos, diarrea, febrícula y algún deshidratado también tras consumir pollo, chorizos y ensalada rusa”, señaló en diálogo con TN.
En el Hospital Dr. Manuel B. Cabrera atendieron a 31 pacientes, aunque también hubo consultas en centros de salud privados. Por eso, el funcionario estimó que incluso intoxicados o con síntomas de gastroenteritis podría haber entre 50 y 60 personas.
Ante la cantidad de casos, personal de Bromatología inició una campaña para decomisar los alimentos que habían sobrado y comenzó a investigar cuál fue el origen de la contaminación.
“Hasta que tengamos los cultivos, la sospecha más firme es que sea una salmonella, una intoxicación cruzada; en estos casos es lo más probable. Puede ser otro germen, pero parece una salmonelosis”, indicó González Estevarena.
El funcionario agregó que será importante analizar la manipulación de los alimentos una vez cocinados. También, hay que tener en cuenta el lavado de manos de quienes intervinieron en esa etapa, dijo.
No obstante, pidió cautela hasta contar con los resultados de laboratorio: “Tenemos que ser prudentes, hay un montón de actores. Estamos esperando el cultivo de materia fecal para determinar la causa, si es bacteriana o viral”.
Se realizaron estudios preventivos a la mercadería usada y a los alimentos que no fueron consumidos, como es el caso de tres pollos que quedaron enteros: “El análisis es desde la granja al plato y es lo que estamos haciendo”.
Asimismo, pidió mesura y que no se escrache al comercio que vendió los pollos hasta que no haya respuestas sobre el origen de la intoxicación.
De todas las personas atendidas, solo un niño permanece internado en observación en el área de Pediatría, aunque aclararon que presentaba “un déficit cognitivo previo”.
El pedido de la familia
Mientras avanza la investigación, la familia de la beba pidió que no se los responsabilice por lo sucedido. Josefina Sáenz Baliente, tía de la chiquita, publicó un mensaje en redes sociales para explicar la situación. “Quienes nos conocen saben que siempre nos manejamos con total transparencia. Y jamás buscaríamos el mal para nadie… Los profesionales se encargarán de la situación”, expresó.
Además, pidió comprensión en medio del difícil momento que atraviesan. “Por el momento lo único que les puedo pedir es que no culpen a la familia, en este momento yo tengo a mi bebé de 5 años internado por deshidratación causada por la intoxicación. Y a la mitad de mi familia en la guardia”, escribió.
“Nadie nos regaló nada, los pollos se compraron como correspondía y se hizo todo como corresponde”, completó.
