La Roja venció 4 a 0 a los árabes en Atlanta. El equipo de Luis de la Fuente cambió la cara y quedó como líder del Grupo H
España demoró apenas un partido en recuperar la memoria en el Mundial 2026. Tras el inesperado empate en el debut ante Cabo Verde, la Selección de Luis de la Fuente apareció por fin en Norteamérica. Lo hizo con una goleada por 4 a 0 sobre Arabia Saudita, por la segunda fecha del Grupo H, pero sobre todo con una actuación que devolvió señales reconocibles de un equipo que parecía haber dejado parte de su identidad en el avión.
No fue solamente una cuestión de resultado. España entendió rápidamente que el exceso de paciencia y previsibilidad que mostró en el estreno no siempre alcanza en una Copa del Mundo. Esta vez hubo más ritmo, profundidad y una intención ofensiva mucho más marcada desde el primer minuto.
Arabia Saudita planteó un partido similar al que había imaginado Cabo Verde unos días antes: bloque bajo, líneas juntas y la ilusión de aprovechar algún error rival. La diferencia fue que esta vez España encontró respuestas mucho antes de que apareciera la ansiedad.
La Roja dominó por completo el desarrollo del partido y alcanzó los cuatro puntos gracias a los goles de Lamine Yamal, Mikel Oyarzabal —por duplicado— y un tanto en contra de Hassan Al Tambakti.
