El presidente Javier Milei admitió que los resultados económicos están por debajo de las expectativas oficiales. Mientras la actividad muestra señales de estancamiento y la inflación desciende más lentamente de lo previsto, las diferencias dentro del oficialismo dificultan las negociaciones con los gobernadores y el futuro de las PASO.
El presidente Javier Milei reconoció que la economía argentina no está evolucionando de acuerdo con las expectativas de su Gobierno, en un escenario marcado por el debilitamiento de la actividad, las dificultades para reducir la inflación y las crecientes tensiones políticas dentro de La Libertad Avanza. Las declaraciones representan un cambio en el discurso del mandatario, que hasta ahora había defendido con firmeza los resultados de su programa económico.
Los últimos indicadores reflejan las dificultades que atraviesa la economía. Según el INDEC, la actividad económica registró en agosto un crecimiento mensual de apenas el 0,1%, mientras que en la comparación interanual sufrió una caída del 1,7%. A su vez, la inflación de septiembre alcanzó el 1,9%, un nivel que evidencia que la desaceleración de los precios avanza a un ritmo inferior al que esperaba el Ejecutivo. Este panorama alimenta las dudas sobre la recuperación económica y la posibilidad de que el país ingrese en una recesión técnica.
En paralelo, las diferencias internas del oficialismo comenzaron a profundizarse en torno a la estrategia política y el rol del ministro de Economía, Luis Caputo. Mientras algunos sectores consideran necesario acelerar los acuerdos con los gobernadores y las fuerzas dialoguistas, otros prefieren postergar las negociaciones para preservar el armado territorial de La Libertad Avanza de cara a las elecciones de 2027.
Uno de los principales puntos de conflicto es la posible suspensión o eliminación de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Según trascendió, el asesor presidencial Santiago Caputo, el jefe de Gabinete Diego Santilli y la senadora Patricia Bullrich mantienen diferencias estratégicas con Martín y Eduardo “Lule” Menem, dirigentes cercanos a Karina Milei. El debate gira en torno a cómo conseguir los apoyos legislativos necesarios y qué concesiones realizar a los gobernadores para avanzar con la reforma electoral.
El escenario económico y las disputas políticas plantean un desafío para Milei en la antesala de las elecciones presidenciales de 2027. Con un riesgo país que volvió a superar los 700 puntos y un dólar que alcanzó los $1.550, el Gobierno enfrenta la necesidad de recuperar la confianza económica, ordenar su estructura política y construir consensos que le permitan avanzar con su agenda legislativa. Mientras tanto, las diferencias dentro del oficialismo amenazan con convertirse en un obstáculo para la estrategia de reelección del Presidente.