Además, los empresarios del transporte insisten en un nuevo aumento del boleto que podría superar los $1.600
Ante la eterna crisis que atraviesa el sistema de transporte público de pasajeros en Tucumán, el gobernador Jaldo oficializó el otorgamiento de una asistencia extraordinaria de $2.000 millones destinada a las empresas de colectivos prestatarias de jurisdicción provincial y municipal.
La decisión se terminó plasmando mediante el Decreto Nº733/8, publicado este martes en el Boletín Oficial de la provincia.
A través de este instrumento, el Poder Ejecutivo delegó en la Secretaría de Estado de Transporte y Seguridad Vial la facultad de otorgar esta compensación económica a las compañías nucleadas en la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (AETAT).
Según detalla la normativa, el aporte será otorgado como un “pago a cuenta del mes de mayo de 2026” y tiene como principal objetivo sostener la prestación del servicio en un contexto descrito como “crítico” por el propio Gobierno.
Según la Provincia, esta inyección de fondos públicos busca estrictamente “garantizar el acceso de la población al servicio”, considerado una prestación obligatoria para la satisfacción de las necesidades colectivas esenciales de miles de tucumanos en la capital y el interior.
El adelanto de fondos vuelve a poner en evidencia la delicada situación financiera de las empresas de ómnibus y la dependencia estatal para evitar un paro o un deterioro mayor del sistema.
Esta asistencia por $2.000 millones se suma a un reciente aporte de $4.900 millones que el Gobierno provincial ya había otorgado por decreto para aliviar las cuentas de las prestatarias durante el mes de abril. En esa oportunidad, la medida había quedado formalizada mediante el Decreto N°667/8, publicado el pasado 20 de abril en el Boletín Oficial.
O sea, solo en este mes se adelantaron $6.900 millones para sostener un servicio ineficiente.
