El Papa no condena la tecnología en sí, pero lanza una advertencia severa contra el oligopolio de las grandes empresas tecnológicas y el riesgo de que la humanidad pierda su libre albedrío frente a las máquinas
La IA no es neutra y el riesgo de “deshumanización”
El Papa es tajante al afirmar que la tecnología “no es moralmente neutra” porque “asume el rostro de quien la concibe, la financia, la regula y la utiliza”. Advierte sobre el peligro de caer en una nueva “Torre de Babel” dominada por unos pocos actores privados y hace un llamamiento urgente a “desarmar” la IA para impedir que ejerza un dominio absoluto sobre lo humano.
Crítica al Transhumanismo y la pérdida de relaciones reales
León XIV analiza el auge de las corrientes posthumanistas y transhumanistas que buscan una “humanidad potenciada y casi desencarnada”. Advierte sobre el engaño de la “imitación artificial” de la empatía, el amor o la amistad a través de algoritmos, señalando que los usuarios poco conscientes pueden confundir estas herramientas con relaciones humanas reales.
El impacto en el empleo y las “nuevas esclavitudes”
Haciendo eco de la agenda social, la encíclica denuncia que la automatización no solo trae eficiencia, sino que amenaza con crear “una multitud de excluidos rodeados de máquinas”. El pontífice vincula este avance con la precariedad laboral e incluso con “nuevas formas de esclavitud y colonialismo”, haciendo mención explícita al desgaste y sufrimiento de los cuerpos humanos implicados en la extracción de minerales (tierras raras) necesarios para fabricar chips y mantener el flujo de datos.
Algoritmos, Finanzas y Democracia
El texto desciende a problemas muy concretos de la vida cotidiana. Advierte que cuando los algoritmos deciden la concesión de créditos bancarios, la selección de personal o el acceso a servicios públicos, estas decisiones deben ser comprensibles, cuestionables y estar sometidas a supervisión humana. También alerta sobre la erosión de la verdad, la manipulación de la información y el control social a través de las redes.
La IA en la guerra: “Ningún algoritmo hace aceptable un conflicto”
Uno de los puntos más duros es el rechazo a la automatización bélica. León XIV advierte que delegar decisiones en la IA reduce el umbral del recurso a la violencia, haciendo que la guerra parezca “más viable, rápida e impersonal”. El Papa afirma contundentemente que “ningún algoritmo puede hacer que la guerra sea moralmente aceptable” y pide superar de forma definitiva el concepto de “guerra justa”.
El costo ambiental oculto
Retomando el legado ecológico de la encíclica Laudato si’ de Francisco, León XIV pone el foco en la huella ecológica de la infraestructura digital, denunciando que los centros de datos donde se entrenan los modelos de IA consumen enormes e insostenibles cantidades de agua y energía.
Un gesto histórico de reparación
En el marco de esta encíclica, el Papa también pidió perdón formalmente por el retraso histórico de la Iglesia católica en condenar la esclavitud en siglos pasados, conectando los errores del ayer con la necesidad de frenar las opresiones tecnológicas del presente.
Finalmente, el Pontífice hizo un llamado a no ser “espectadores resignados” y a construir un marco internacional común que ponga freno a la carrera armamentística y digital, garantizando una tecnología al servicio de la Justicia y la Paz.
