La Policía española puso fin a una acampada que durante más de cinco semanas ocupó uno de los lugares más emblemáticos y turísticos de Madrid. Unas 334 personas fueron desalojadas, se retiraron numerosas carpas y dos manifestantes terminaron detenidos. Los organizadores denunciaron violencia policial, mientras las autoridades aseguraron que el operativo se desarrolló sin incidentes graves
Por la redacción de SIN CODIGO TUCUMÁN
La histórica Puerta del Sol de Madrid recuperó este martes 3 de noviembre su aspecto habitual después de permanecer durante 38 días ocupada por un campamento de protesta, con numerosas carpas instaladas en plena plaza, uno de los puntos más visitados de la capital española.
Durante la madrugada, alrededor de las 3, un importante despliegue de la Policía Nacional y la Policía Municipal puso fin a la acampada que había comenzado el pasado 26 de septiembre para reclamar soluciones a la crisis de la vivienda.
El procedimiento dejó dos personas detenidas por presunta desobediencia y resistencia a la autoridad, mientras los servicios municipales comenzaron a desmontar las instalaciones y retirar los objetos acumulados durante más de un mes.

Un operativo con 400 policías
Según informó la Delegación del Gobierno en Madrid, participaron 220 agentes de la Policía Nacional y 180 efectivos de la Policía Municipal, además de bomberos, personal sanitario, servicios sociales y equipos de limpieza. Las autoridades contabilizaron 334 personas desalojadas.
El dispositivo se desarrolló después de que los organismos responsables enviaran advertencias a los acampados para que abandonaran voluntariamente la plaza. La intervención policial permitió retirar las carpas y liberar progresivamente el espacio público.
¿Por qué estaban acampando en la Puerta del Sol?
La protesta comenzó el 26 de septiembre bajo la denominación Acampada 26S, como una movilización contra el elevado costo de los alquileres, los desalojos y las dificultades para acceder a una vivienda.
Uno de los hechos que impulsó la movilización fue el desahucio de Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años que había vivido durante décadas en una vivienda alquilada y que falleció posteriormente.
Con el paso de las semanas, el campamento fue creciendo y se convirtió en un símbolo del conflicto habitacional español.
Sin embargo, las autoridades señalaron que las organizaciones que habían iniciado la protesta comenzaron a retirarse y que muchas de las personas que permanecían en las carpas se encontraban en situación de calle o de vulnerabilidad social.
Denuncias de violencia y dos detenidos
Aunque la Delegación del Gobierno sostuvo que el desalojo se realizó sin disturbios graves, los integrantes de la acampada denunciaron que los agentes utilizaron la fuerza para expulsarlos. Los manifestantes afirmaron que hubo golpes, utilización de gas pimienta y personas heridas.
Estas denuncias fueron rechazadas por las autoridades, que defendieron la proporcionalidad del procedimiento. Las dos detenciones se produjeron por presuntos hechos de resistencia y desobediencia.
Carpas, residuos y objetos peligrosos
Después del operativo comenzó una importante tarea de limpieza. El Ayuntamiento de Madrid informó que se retiraron aproximadamente 36 toneladas de materiales y residuos.
También comunicó el hallazgo de cuchillos, adoquines, aerosoles y otros objetos potencialmente peligrosos entre los elementos recogidos.
Las autoridades municipales iniciaron una evaluación de posibles daños en distintos monumentos de la plaza, entre ellos la estatua de Carlos III.
La polémica política entre Ayuso y Sánchez
El desalojo también provocó un enfrentamiento político. La presidente de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, cuestionó al Gobierno de Pedro Sánchez por haber permitido que el campamento permaneciera durante 38 días en la Puerta del Sol.
Por su parte, la Delegación del Gobierno explicó que inicialmente había protegido la protesta por tratarse del ejercicio del derecho de reunión, pero que posteriormente consideró necesario intervenir ante el cambio de las circunstancias y los incidentes denunciados.
El corazón de Madrid vuelve a la normalidad
La Puerta del Sol es uno de los principales símbolos turísticos de España. Allí se encuentra el Kilómetro Cero de las carreteras españolas y es un punto de encuentro permanente para madrileños y visitantes.
Durante más de cinco semanas, el paisaje habitual de turistas, comercios y peatones convivió con decenas de carpas y personas que pernoctaban en plena plaza.
El desalojo puso fin a la ocupación del espacio público, pero no a las protestas por la vivienda. Parte de los organizadores anunció que continuará con sus reclamos y participará en nuevas movilizaciones previstas para noviembre.
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