“Los bolivianos no pueden seguir siendo rehenes”: el Presidente Rodrigo Paz declaró el estado de excepción para liberar las rutas

Paz anunció la entrada en vigor de la medida en todo el país, tras los más de 50 días de bloqueos y movilizaciones por parte de la COB, cocacoleros alineados con el ex mandatario Evo Morales y la Túpac Katari

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Paz anunció la entrada en vigor de la medida en todo el país, tras los más de 50 días de bloqueos y movilizaciones por parte de la COB, cocacoleros alineados con el ex mandatario Evo Morales y la Túpac Katari

Paz, declaró este sábado el estado de excepción en todo el país tras más de seis semanas de protestas bloqueos de rutas estratégicas por parte de sectores sindicales y opositores al Gobierno que provocaron 16 muertes.

Tras agotar todas las vías de diálogo, llegar a acuerdos con aquellos cuyas demandas eran legítimas e identificar a quienes utilizaron la violencia en un intento por desestabilizar Bolivia, tomamos la decisión de declarar el estado de emergencia en todo el territorio nacional”, afirmó Paz en un discurso televisado.

La medida llegó luego de un extenso período de movilizaciones y tras el anuncio de acuerdo con la Central Obrera Boliviana (COB). Sin embargo, aún persisten focos de tensión y demandas insatisfechas, según los opositores, en distintas regiones.

En su mensaje, Paz informó que ordenó a la Policía y a las Fuerzas Armadas ejecutar “las acciones necesarias para restablecer el libre tránsito, recuperar las carreteras y garantizar la seguridad de la población”. El mandatario justificó que, al inicio de las protestas, priorizó el diálogo antes que la confrontación, con el objetivo de distinguir a los sectores con demandas “legítimas” de aquellos que, según sus palabras, intentaron “transformar una protesta social en una estrategia de ruptura democrática constitucional”.

El Presidente caracterizó la situación actual como “una estrategia organizada de desestabilización contra la democracia y un Gobierno constituido y debemos llamarla por su nombre: un intento de golpe de Estado desde el narcoterrorismo”.

El mandatario reiteró la acusación de que existen “estructuras políticas organizadas” operando desde el Chapare o Trópico de Cochabamba, territorio identificado como bastión sindical y político de Evo Morales. El jefe de Estado lamentó que este “intento de desestabilización haya causado dolor, muerte y sufrimiento” y generado “pérdidas económicas incalculables”.

“He dispuesto la aplicación del Estado de Excepción para liberar las carreteras del país. Los bolivianos no pueden seguir siendo rehenes de bloqueos que impiden trabajar, estudiar, recibir atención médica, abastecerse y llevar sustento a sus hogares”, comunicó el mandatario a través de su perfil en X.

Paz aseguró que el objetivo de la medida no es “quitar la normalidad, sino devolverla”, argumentando que Bolivia necesita “recuperar sus caminos, garantizar el abastecimiento y volver a la normalidad”. Añadió además que “las puertas del Gobierno seguirán abiertas para quienes quieran dialogar de buena fe”.

Qué prohíbe y qué permite el estado de excepción

La prohibición central alcanza a cualquier bloqueo en vías de circulación del país. La explicación difundida por el Gobierno indica que la medida impide bloquear calles, avenidas, caminos y carreteras que afecten el paso de personas y el abastecimiento de bienes esenciales.

También queda prohibido portar armas, explosivos, sustancias inflamables y combustible en envases no autorizados durante movilizaciones o concentraciones. En áreas con hechos de violencia, las autoridades podrán restringir de forma temporal la venta de bebidas alcohólicas.

El Gobierno aclaró que las personas podrán circular y desarrollar sus actividades con normalidad fuera de las zonas con restricciones puntuales. Las actividades laborales, educativas y económicas continúan, al igual que los servicios financieros, los mercados y los negocios formales e informales.

La medida tampoco restringe el derecho a la información ni la libertad de expresión. Fuera de las áreas bajo limitaciones temporales, las reuniones permanecen permitidas.

Las Fuerzas Armadas de Bolivia no reemplazarán a la Policía, sino que le darán apoyo temporal y coordinado para liberar vías bloqueadas y proteger rutas estratégicas e infraestructura esencial. La Presidencia señaló que ese despliegue también apunta a sostener el abastecimiento en el país.

En lugares donde existan riesgos para el traslado de personas o valores, podrán aplicarse ajustes temporales en determinados servicios. El texto base también contempla la posibilidad de toque de queda solo en zonas de restricción definidas por el Gobierno o por el Ministerio de Defensa.

El acceso a alimentos, combustible y medicamentos figura entre los objetivos centrales de la medida. Esa garantía forma parte del alcance operativo del estado de excepción, junto con la recuperación del libre tránsito.

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