El Gobierno Nacional completó la última etapa de concesiones viales de la Red Federal. Un total de 20 empresas constructoras compiten por el control de ocho tramos estratégicos del país. En el norte, el plan contempla la instalación de nuevas cabinas de peaje y una tarifa tope fijada en $4.800
El Ministerio de Economía de la Nación, encabezado por Luis Caputo, confirmó el cierre de la convocatoria para la privatización y concesión de ocho tramos clave de rutas nacionales, un proceso que cosechó un fuerte interés corporativo con la presentación de 20 ofertas por parte de constructoras locales.
Con este paso, el Ejecutivo Nacional busca transferir al sector privado la inversión, el mantenimiento y la operación de casi 4.000 kilómetros de corredores viales, completando un esquema general de más de 9.000 kilómetros en todo el país.
Para Tucumán, el impacto de este esquema es directo e inmediato. La provincia forma parte fundamental de uno de los corredores del norte del país licitados bajo la modalidad de inversión 100% privada, un sistema con el que el Gobierno asegura que “todas las rutas estarán en obra en las próximas semanas”.
Las rutas que atraviesan Tucumán y el norte del país
El proceso licitatorio abarca vías estratégicas distribuidas en diez provincias (entre ellas Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Mendoza, Salta, Jujuy y Santiago del Estero). En el plano local, el corredor del NOA —que conecta de forma neurálgica la producción y el transporte tucumano con el resto de la región— es uno de los que generó mayor expectativa en el sector logístico.
La administración privada del tramo norte implicará hacerse cargo de la infraestructura existente y comprometer obras de repavimentación, ampliación de calzadas y mejoras de seguridad vial para absorber el flujo del transporte de cargas y el turismo.
Nuevas cabinas y tarifas: el costo de transitar
El nuevo esquema de concesión viene acompañado de una reconfiguración en el cobro de peajes. Actualmente, los usuarios que se desplazan por la región conviven con estaciones operativas en puntos como La Florida (sobre la Ruta Nacional 9, en el límite con Santiago del Estero), Molle Yaco (en Trancas, al norte de la provincia) y Cabeza de Buey (Salta).
Sin embargo, con el traspaso definitivo a las empresas privadas que resulten ganadoras, el pliego licitatorio estipula la apertura de cuatro nuevas estaciones de peaje distribuidas estratégicamente en el corredor norte (en zonas clave de Salta, San Pedro, San Salvador de Jujuy y Metán) para garantizar la cobrabilidad de todo el trayecto interprovincial.
Respecto a los costos, el Gobierno Nacional fijó parámetros estrictos de valores máximos que las empresas no podrán sobrepasar. Para este corredor del norte, los pliegos determinaron que la tarifa tope para un automóvil particular será de $4.800 por cabina, convirtiéndose en uno de los valores de referencia más altos del nuevo esquema federal.
El proceso de selección
Las 20 constructoras que presentaron sus antecedentes —entre las que figuran importantes firmas del sector vial argentino— compiten bajo un estricto sistema de “doble sobre”. En esta primera instancia, el Estado evaluará la capacidad financiera y la experiencia técnica de las firmas. Aquellas que superen el filtro técnico pasarán a la apertura del sobre económico, donde se adjudicará el tramo a las empresas que propongan la tarifa de peaje más baja para los usuarios.
Según lo dispuesto por los pliegos oficiales, aunque una constructora o consorcio tiene permitido ofertar por los ocho tramos disponibles en el país, sólo podrá quedarse con la concesión de un máximo de dos tramos, buscando evitar la concentración del negocio vial y promoviendo una mayor distribución de las obras a nivel nacional.
