“Le quité un ojo y me lo comí”: la escalofriante confesión del preso acusado de canibalismo

Manuel Ignacio Fuentes Martínez asesinó a su compañero de celda en la cárcel de La Serena, Chile

Conmoción ha causado en el país el caso del reo que asesinó a su compañero de celda en la cárcel de La Serena (470 km al Norte de Santiago) y comió partes de su cuerpo.

El martes, Gendarmería llamó a retiro al Alcaide del penal y, este jueves, se conoció la escalofriante confesión del autor del ataque, Manuel Ignacio Fuentes Martínez, de 21 años, quien aseguró que actuó “en defensa propia”.

El macabro hecho quedó al descubierto la mañana del domingo 8 de febrero, cuando gendarmes que comenzaban el desencierro de los presos del módulo 91 hallaron, en la celda 20, a Felipe Sebastián Sepúlveda Ramos (26), con un profundo corte en el cuello producto de arma blanca y evidentes rastros de canibalismo.

El “Chico Ignacio”, responsable del asesinato -ambos eran los únicos ocupantes de esa celda de castigo-, dormía plácidamente al lado del cadáver. Tras ser trasladado a un penal de máxima seguridad, este jueves el medio local El Día publicó su escalofriante confesión.

La declaración

“En horas de la noche, este interno se abalanza sobre mí con un arma blanca. Yo igual tenía una y lo agredí primero antes de que él me agrediera, esquivando la puñalada“, señaló el asesino en su testimonio.

“La puñalada se la pegué en el cuello y empezó a convulsionar. Ahí le empecé a tomar los signos en el cuello y el corazón y noté que estaba muerto (…) Solo voy a decir que fue en mi defensa”, agregó.

Luego, el “Chico Ignacio” relató que “comencé a desesperarme por lo que había hecho y a comer parte de su cuerpo”.

“Le quité un ojo y me lo comí, al igual que un pedazo de su mano y el cuello, donde le pegué la puñalada. Luego de eso me comí una oreja. Al pasar el rato lo tapé y me dormí a su lado. En la mañana, el funcionario, al habilitar la celda, se dio cuenta de lo que había hecho”, remató.

De acuerdo al medio citado, Ignacio Fuentes, al despertar y ver al gendarme que abrió la celda y se encontró con la dantesca escena, solo le dijo: “Jefe, lo maté”.

Antecedentes

De acuerdo a antecedentes de la investigación, el “Chico Ignacio” cayó preso por primera vez en 2023 por robo con intimidación y robo con violencia a una abuela y su nieta, pero se fugó a los 10 días desde la cárcel capitalina de Puente Alto escalando un muro.

Tras pasar meses prófugo fue hallado en Argentina, desde donde fue deportado y enviado al penal de La Serena, sin posibilidades de recibir visitas de familiares o su pareja, Ashley San Martín, quien en conversacióncon CHV Noticias acusó que la falta de medicación y el aislamiento explican las razones de su brutal ataque.

Durante el tiempo que Fuentes Martínez estuvo encarcelado acumuló seis faltas graves, entre ellas porte y fabricación de armas blancas, agresiones a internos, riñas con uso de armas e introducción de elementos prohibidos. En noviembre del año pasado fue sancionado con 30 días sin visitas y su conducta era evaluada como”pésima”.

También trascendió que el “Chico Ignacio” y Sepúlveda Ramos tenían ordenado su traslado a otros penales -el primero a Rancagua y el segundo a Antofagasta-, medidas que no llegaron a concretarse.

Tras lo ocurrido, el director nacional de Gendarmería, Rubén Pérez, removió de su cargo al alcaide de la cárcel de La Serena y en paralelo, el “Chico” Ignacio fue enviado a la Cárcel de Alta Seguridad (Repas) de Santiago.



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