Después de muchos años volvió a ganar una mujer. La uruguaya Yipio se consagró subcampeona
De brazos abiertos, con una tribuna que coreaba su nombre y musicalizada su entrada con “Don’t stop me now” de Queen, Sol ingresó al estudio de Gran Hermano tras ser anunciada por Santiago del Moro como la campeona. “No puedo creerlo”, fueron las palabras que le dijo al conductor al abrazarlo, mientras él la contenía con un “te felicito, guapa”.
Uno de los momentos más esperados fue cuando la jugadora se encontró con su trofeo, al que no pudo levantar porque la entrega oficial será recién el jueves. “¡Es mío!“, exclamó, mientras lo rodeada con los brazos y le daba un beso.
Antes de abandonar la casa como la gran vencedora, Sol Abraham celebró gritando “¡jaque mate!“, entre lágrimas y eufórica por ser la flamante campeona del reality show. ”Gracias por recibirme en tu casa y por permitirme ver ese ojo y saber que estaba en el lugar correcto jugando al mejor ajedrez de toda mi vida”, pronunció. Luego, tras recibir las palabras de la voz de GH, cruzó la puerta para convertirse en la última en el juego, la que apagó la luz.
Yipio resultó subcampeona de Gran Hermano: Generación Dorada
Decepcionada por no imponerse a quien fue su máxima rival en la competencia, Yipio fue subcampeona del juego. Sensibilizada y luego de tenderle la mano a Sol Abraham para felicitarla, la jugadora uruguaya abandonó la casa con los sentimientos agridulces esperados de haber quedado en el segundo lugar del reality.

Premios
La jugadora ganó la final tras imponerse entre los 43 participantes que comenzaron el reality. Recibió $70 millones y una vivienda prefabricada, mientras que la subcampeona obtuvo $20 millones y otra casa.
Después de 174 días de convivencia, la definición superó los 30 millones de votos, una cifra récord. 19 años después de que Marianela Mirra ganó el juego, una mujer volvió a levantar el trofeo de campeona.