Promueven el uso de bicicletas tándem como herramienta de inclusión para personas con discapacidad. La iniciativa busca extender esta práctica a municipios y localidades de toda la provincia
Este martes, el Hall Central de la Legislatura de la provincia fue escenario de una charla sobre inclusión, deporte adaptado y superación, encabezada por Juan Zemborain, creador de Empujando Límites, junto a integrantes de Tándem Club Tucumán.
La actividad fue organizada e impulsada por el legislador Carlos Najar y contó con la participación de Sofía Nadal, titular de Tándem Club Tucumán, además de los legisladores Alberto Olea y Alejandro Figueroa.

Previo al encuentro, los disertantes fueron recibidos en Presidencia por el vicegobernador Miguel Acevedo, quien se interiorizó sobre la iniciativa y su objetivo de ampliar el acceso a bicicletas tándem de uso compartido, con la aspiración de que puedan estar disponibles en municipios y localidades de la provincia.
Durante la charla, Zemborain relató la experiencia que dio origen a Empujando Límites a partir de su vínculo con su hijo Santiago, un joven con autismo. Frente a distintas dificultades, padre e hijo encontraron en la bicicleta tándem —diseñada para ser utilizada por dos personas— una herramienta para compartir actividad física, ganar autonomía y fortalecer los vínculos.
A partir de esa experiencia nació un proyecto que lleva más de una década promoviendo el ciclismo inclusivo y que permite pedalear juntos a padres e hijos, hermanos, amigos y personas con y sin discapacidad, incluyendo personas con autismo, Síndrome de Down, ceguera o disminución visual. Por su trabajo, al frente de Empujando Límites, Zemborain fue reconocido como Abanderado del Año 2025 por la Fundación Noble.

Najar destacó el acompañamiento institucional a este tipo de iniciativas: “El mensaje que nos da el vicegobernador Miguel Acevedo es trabajar y poner énfasis en las cuestiones importantes de la vida cotidiana, y más aún cuando hablamos de inclusión de personas con discapacidad. Este proyecto nació del sueño y del gran desafío que inició Juan junto a su hijo Santi. El vicegobernador lo escuchó atentamente y seguramente vamos a presentar en forma conjunta un proyecto que declare esta actividad de interés legislativo, para darle el impulso necesario y lograr que el tándem pueda llegar a distintos puntos de la provincia”.
Sofía Nadal valoró la posibilidad de presentar en Tucumán una experiencia que ya difunden en distintos puntos del país. “Nosotros viajamos promoviendo la inclusión y el deporte adaptado y queríamos llegar hasta acá, que nos conozcan y que esto pueda multiplicarse y replicarse en distintos municipios, localidades y centros terapéuticos. A través de una herramienta sencilla transformamos vidas. A mí me cambió la vida y la idea es compartirlo y promoverlo”, expresó.
Nadal también remarcó la importancia de derribar barreras y prejuicios: “Muchas veces ponemos el ‘no’ de entrada: por la edad, el físico, el equilibrio o porque pensamos que una persona no va a poder. Por eso hablamos de empujar los límites. Hemos tenido familias que pensaban que sus hijos no podrían subir a una bicicleta y, sin embargo, terminaron pedaleando en un tándem junto a un guía voluntario”.
Finalmente, Zemborain subrayó la importancia del respaldo de las instituciones para ampliar el alcance del proyecto. “Sentimos que se le está dando importancia a la inclusión. Contar con el apoyo de esta Casa es fundamental porque esto realmente cambia la vida de muchísimas familias y esperamos que pueda llegar a todos los tucumanos”, sostuvo.
Explicó que uno de los objetivos centrales de Empujando Límites es promover bicicletas de uso comunitario: “El sueño original es poner un tándem de uso compartido en cada pueblo de la Argentina. Estamos impulsando que los gobiernos municipales puedan adquirir estas bicicletas y ponerlas a disposición de los vecinos”.
Zemborain señaló además que la propuesta cobra especial relevancia en localidades donde el acceso a profesionales y tratamientos puede ser más limitado. “Personas con discapacidad hay en todos los pueblos y no siempre existen terapeutas suficientes. Ahí necesitamos que la familia se empodere y pueda salir. El tándem tiene beneficios físicos y mentales, ayuda a regularse, genera endorfinas, felicidad y, fundamentalmente, unión familiar y social”, concluyó.