La causa podría marcar un antecedente importante en materia de responsabilidad médica y judicial, en un contexto donde cada vez más familias reclaman respuestas ante presuntas fallas en la atención sanitaria
La Justicia tucumana imputó a cinco médicos del Hospital Centro de Salud “Zenón Santillán” en una causa por presunto homicidio culposo, tras investigar la muerte de una paciente que habría sufrido una cadena de fallas en su atención médica. El caso generó fuerte repercusión en el ámbito sanitario y reabrió el debate sobre la responsabilidad profesional en situaciones críticas dentro del sistema público de salud.
Según la investigación judicial, la paciente ingresó al hospital con un cuadro que requería atención especializada y seguimiento clínico. Sin embargo, la Fiscalía sostiene que durante su permanencia en el centro asistencial se habrían producido demoras, omisiones y decisiones médicas que podrían haber influido en el desenlace fatal.
De acuerdo con la acusación, los cinco profesionales de la salud fueron imputados por el delito de homicidio culposo, figura que contempla conductas negligentes, imprudentes o falta de cumplimiento de deberes de cuidado cuando derivan en la muerte de una persona. La causa busca determinar si existió mala praxis o fallas evitables en la cadena de atención.
Durante la audiencia, la Fiscalía expuso elementos recolectados en la investigación, entre ellos informes médicos, peritajes y documentación clínica. Por su parte, las defensas de los imputados rechazaron responsabilidades directas y sostuvieron que deberán analizarse en profundidad las circunstancias del caso antes de establecer culpabilidades.
El expediente continuará con nuevas medidas probatorias para esclarecer si hubo errores médicos determinantes o si la muerte de la paciente respondió a la evolución natural del cuadro clínico. Mientras tanto, el caso mantiene en vilo al sistema de salud provincial y pone bajo análisis la actuación profesional en hospitales públicos de Tucumán.
