El referente de La Libertad Avanza acusó al Gobierno provincial de mantener una de las cargas tributarias más elevadas del país. El ministro de Economía salió a responderle con cifras oficiales, mientras que desde la oposición cuestionaron la metodología utilizada. La polémica reabre el debate sobre los impuestos que pagan comerciantes, industriales y emprendedores tucumanos
Por la redacción de SIN CODIGO TUCUMÁN
La presión impositiva en Tucumán se convirtió en un nuevo escenario de confrontación política entre el Gobierno de Osvaldo Jaldo y La Libertad Avanza, encabezada en la provincia por Lisandro Catalán.
La polémica comenzó con fuertes cuestionamientos del dirigente opositor y derivó en una respuesta del ministro de Economía, Daniel Abad, quien defendió la política tributaria provincial.
Luego se sumó un nuevo capítulo con la intervención de Silvio Bellomio, vocero de La Libertad Avanza en Tucumán, quien cuestionó los indicadores presentados por el funcionario provincial para sostener que Tucumán se encuentra entre las jurisdicciones con menor carga fiscal por habitante.
Catalán cuestionó los impuestos provinciales
El dirigente libertario sostuvo que Tucumán necesita reducir su presión tributaria para favorecer las inversiones, mejorar la competitividad y facilitar la creación de puestos de trabajo.
Catalán afirmó que la provincia ocupa el segundo lugar entre las jurisdicciones con mayor presión fiscal del país y cuestionó que los recursos tributarios se destinen a sostener estructuras políticas. Además, destacó las medidas anunciadas por el ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, destinadas a aliviar la situación financiera de las pequeñas y medianas empresas.
Entre ellas se encuentran la suspensión de embargos de ARCA para Pymes hasta mayo de 2027 y la ampliación de planes de facilidades de pago.
Para Catalán, Tucumán debería avanzar en una dirección similar, reduciendo impuestos y generando mejores condiciones para quienes producen y generan empleo.
Abad respondió con cifras y defendió al Gobierno
La respuesta del ministro de Economía provincial no tardó en llegar. Abad rechazó los cuestionamientos del dirigente libertario y aseguró que Tucumán se encuentra entre las tres provincias con menor recaudación de Ingresos Brutos por habitante, por debajo del promedio nacional.
Para fundamentar su posición, difundió un cuadro estadístico basado en la recaudación proyectada para 2025 y los datos poblacionales del Censo 2022. Según las cifras presentadas por el funcionario, Tucumán registra una recaudación proyectada de $521.000 por habitante, frente a un promedio nacional de $717.000.
El cuadro ubica a la provincia por debajo de Córdoba, Santa Fe, Mendoza y Buenos Aires en ese indicador.
Abad consideró que las críticas de Catalán no reflejan adecuadamente la situación tributaria provincial y defendió la administración económica del Gobierno de Jaldo.
La Libertad Avanza cuestionó los números del ministro
La controversia continuó con la intervención de Bellomio, quien sostuvo que la recaudación por habitante no constituye una medición adecuada de la presión fiscal.
El dirigente opositor explicó que, para evaluar el peso real de los impuestos sobre la economía provincial, debe relacionarse la recaudación tributaria con el Producto Bruto Geográfico, es decir, con el valor de los bienes y servicios producidos en Tucumán.
Desde esa perspectiva, una provincia puede recaudar menos por habitante y, al mismo tiempo, tener una carga impositiva elevada en relación con el tamaño de su economía. Bellomio defendió las críticas de Catalán y cuestionó la interpretación estadística realizada por el ministro.
El debate de fondo: cuánto cuesta producir y generar empleo en Tucumán
Más allá del enfrentamiento político, la discusión plantea un interrogante de importancia para la economía provincial: cuánto representan realmente los impuestos en los costos de una empresa tucumana.
Ingresos Brutos, Sellos y otros tributos provinciales forman parte de la estructura de costos de numerosas actividades económicas. A ellos se suman las tasas municipales y los impuestos nacionales.
La recaudación por habitante permite comparar cuánto obtiene el Estado provincial en relación con su población, pero no determina por sí sola qué proporción de los ingresos de una empresa termina destinada al pago de impuestos.
Para establecer esa carga efectiva es necesario considerar las alícuotas, las exenciones, los regímenes especiales y las características de cada actividad productiva.
Una discusión que comienza a instalarse de cara a 2027
La controversia también tiene una dimensión política. Mientras La Libertad Avanza intenta instalar la reducción de impuestos como uno de sus principales planteos provinciales, el Gobierno de Jaldo defiende sus indicadores económicos y su administración de los recursos públicos.
El intercambio entre Catalán, Abad y Bellomio anticipa que la política tributaria será uno de los asuntos presentes en el debate público de cara a las elecciones de 2027.
Sin embargo, detrás de las declaraciones y los cruces políticos queda pendiente una discusión central: qué medidas concretas pueden mejorar la competitividad de Tucumán, atraer inversiones y favorecer la creación de empleo privado sin comprometer el financiamiento de los servicios públicos.
La respuesta requiere algo más que declaraciones: cifras comparables, información presupuestaria y un análisis de los impuestos que efectivamente pagan los distintos sectores de la economía provincial.