Gran iniciativa: CABA incorpora la IA como contenido obligatorio en las escuelas primarias y secundarias

CABA da un gran paso en la modernización curricular. La Inteligencia Artificial se incorporará de modo progresivo desde primer grado hasta la secundaria. En los primeros años los chicos no usarán directamente estas herramientas; a medida que avancen, aprenderán a investigar y resolver problema

Según informó el Ministerio de Educación porteño, la propuesta plantea un recorrido progresivo: los alumnos más chicos comenzarán por reconocer qué es la IA y dónde aparece en su vida cotidiana, sin utilizar directamente estas herramientas, mientras que en los años siguientes avanzarán hacia un uso cada vez más autónomo, orientado a crear, investigar y resolver problemas.

La decisión se produce en un contexto en el que estas tecnologías ya tienen una presencia extendida entre los chicos. Según datos de Kids Online Argentina citados por la cartera educativa, el 58% de los niños y adolescentes de entre 9 y 17 años utiliza herramientas de Inteligencia Artificial y dos de cada tres las emplean para hacer tareas escolares.

“La inteligencia artificial ya es parte de nuestras vidas. Y la escuela tiene un rol fundamental: enseñar a usarla con criterio, responsabilidad y cuidado”, afirmó la ministra de Educación de CABA, Mercedes Miguel, en un mensaje en la red social X. La funcionaria sostuvo que Buenos Aires es “la primera ciudad de América Latina” en incorporar contenidos de IA y protección digital a los diseños curriculares de primaria y secundaria.

El objetivo oficial es que los estudiantes no solo sepan utilizar estas tecnologías, sino que puedan comprender cómo funcionan, reconocer sus posibilidades y limitaciones y desarrollar criterios para evaluar sus respuestas. La iniciativa forma parte del Plan Buenos Aires Aprende y de la política de Protección Digital Infantil y Adolescente de la Ciudad.

Incorporación gradual

La propuesta establece distintas formas de aproximación a la inteligencia artificial según el momento de la trayectoria escolar.

En primero, segundo y tercer grado, los chicos comenzarán por conocer qué es la IA, reconocer algunos de sus usos cotidianos e identificar posibles riesgos, pero sin interactuar directamente con las herramientas. En cuarto y quinto grado empezarán una exploración grupal y guiada, mientras que en sexto y séptimo podrán experimentar de manera individual, aunque bajo supervisión docente.

Entre las actividades previstas para la primaria aparecen la generación de infografías, la producción de podcasts y el uso de asistentes conversacionales para trabajar sobre borradores de cuentos o textos informativos que luego sean revisados y reescritos por los propios alumnos.

En la secundaria, en cambio, el foco estará puesto en aprender con Inteligencia Artificial. Durante los primeros años, los estudiantes deberán aprender a interactuar con estas herramientas y validar críticamente sus respuestas. En el ciclo orientado se buscará que puedan integrarlas a sus trabajos y avanzar hacia procesos de cocreación.

Por ejemplo, podrán utilizar IA para analizar textos históricos o científicos, generar resúmenes o preguntas que luego funcionen como punto de partida para una discusión, o producir imágenes y videos para proyectos de materias como Biología, Arte o Ciudadanía Digital.

“No se trata de un salto entre no usar y usar la IA, sino de un recorrido pedagógico donde lo que crece es el criterio y la autonomía de los estudiantes”, explicó Miguel. Para la ministra, la alfabetización en inteligencia artificial constituye “ante todo, una política de protección digital que pone a las personas en el centro”.

Aprender a desconfiar de la IA

Uno de los ejes de los nuevos contenidos será que los alumnos conozcan los errores y riesgos asociados con estas tecnologías. Entre los conceptos que deberán aprender aparecen las “alucinaciones” de los modelos de IA –respuestas que pueden parecer verosímiles aunque sean falsas o inventadas–, los sesgos algorítmicos y las deepfakes, es decir, imágenes, audios o videos manipulados mediante inteligencia artificial para simular situaciones reales.

La propuesta también incluye enseñar a los estudiantes a verificar información, reconocer contenidos falsos o manipulados, proteger sus datos personales y su privacidad y comprender de qué manera los sistemas de inteligencia artificial pueden reproducir prejuicios o brindar resultados incompletos. A eso se suma el propósito de promover una relación saludable con la tecnología y las pantallas.

Según datos de UNESCO incluidos en la información difundida por la Ciudad, al menos once países cuentan con un currículo específico sobre inteligencia artificial para la educación obligatoria. Entre ellos figuran Portugal, Bélgica, Austria, China, Corea del Sur, India y Emiratos Árabes Unidos.

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