“Siempre hay que salir adelante, siempre hay una luz”, dijo con convicción Benjamín
Se llama Benjamín Fernández, tiene 16 años, es estudiante de la Escuela de Comercio N°2 y cada noche sale a trabajar en una esquina de San Miguel de Tucumán para ayudar a su familia y seguir adelante.
Cuando muchos regresan a sus casas después de una larga jornada, Benjamín comienza otra parte de su día. Después de ir al colegio, se instala en la esquina de Avenida Alem y Mate de Luna, donde vende pizzas con el objetivo de aportar en su hogar.
“Intentar vender y salir adelante, porque esto ayuda en la casa y nos da de comer”, contó el joven al periodista Jesús Hoyos, con una claridad que refleja la realidad que atraviesa junto a su familia.
Su historia conmueve no solo por el esfuerzo que realiza todos los días, sino también por el motivo que lo impulsa. “Ayudar a mi mamá y a mi papá es lo más importante”, expresó Benjamín, dejando en claro el valor que tiene para él la familia.
Mientras cursa la secundaria, también sueña con crecer, tener su propio emprendimiento y poder darle una vida mejor a quienes siempre estuvieron a su lado. Aunque reconoce que hay días difíciles, de frío, lluvia o pocas ventas, asegura que no piensa rendirse.
“Siempre hay que salir adelante, siempre hay una luz”, dijo el joven, compartiendo un mensaje de esperanza para quienes conocen su historia.
Su familia también trabaja en otro punto de la ciudad, en Avenida Colón y Mate de Luna, todos con el mismo objetivo: salir adelante.
Quienes quieran colaborar pueden acercarse a comprarle, compartir su historia o ayudar a través del alias Benjaminxxz245, a nombre de Heber Benjamín Casavieja Fernández.
La de Benjamín no es solo una historia de necesidad. Es una historia de dignidad, esfuerzo y amor por la familia.
