El análisis contable busca determinar cómo se concretó la maniobra y si hubo participación de otros empleados o directivos. La Fiscalía avanza en paralelo con la investigación contra el exjefe de Ventas, Matías Llado.
La investigación por el presunto desfalco superior a $300 millones que afecta a la concesionaria Fürth Automotores de Santiago del Estero atraviesa una etapa clave. Una auditoría interna, realizada para reconstruir el circuito financiero de las operaciones bajo sospecha, podría aportar en los próximos días información determinante para la causa judicial.
El trabajo está a cargo de un auditor contable enviado desde Buenos Aires, quien analiza la documentación de la empresa junto con el gerente general, Gerardo Caro. Según trascendió, el proceso demandaría entre tres y cuatro días más y apunta a establecer con precisión cómo se produjo el perjuicio económico y si participaron otras personas además del exjefe de Ventas Matías Llado, hasta ahora el principal imputado.
La ruta de los vehículos, bajo la lupa
La investigación penal comenzó luego de que los propietarios de la concesionaria detectaran presuntas irregularidades vinculadas con la comercialización de vehículos 0 kilómetro y presentaran una denuncia ante el Ministerio Público Fiscal.
Desde entonces, la pesquisa busca reconstruir el recorrido administrativo y financiero de las operaciones cuestionadas: desde la venta de los vehículos hasta el destino final de los fondos.
Como parte de las medidas ordenadas, se realizaron allanamientos simultáneos en la concesionaria y en domicilios particulares, donde se secuestró documentación y dispositivos digitales que ahora son analizados por los investigadores.
Aunque hasta el momento Llado continúa como el único principal imputado, la investigación no descarta que la maniobra haya requerido la intervención o el conocimiento de otras personas dentro de la estructura de la empresa.
La defensa sostiene que no pudo actuar solo
La posibilidad de que existan nuevos involucrados también forma parte de la estrategia de la defensa de Llado. Su abogado, Miguel Torres, sostuvo desde el comienzo del caso que una operatoria de semejante magnitud difícilmente podría haberse concretado de manera individual sin que otras áreas de la empresa tuvieran conocimiento o participación.
El letrado incluso señaló públicamente al gerente general, Gerardo Caro, y planteó que debería ser investigado para determinar si tuvo algún grado de responsabilidad en la presunta maniobra.
Por ahora, esa acusación forma parte de los planteos de la defensa y no implica que Caro haya sido imputado ni que exista una determinación judicial sobre su eventual participación.
Una auditoría que puede cambiar el rumbo de la causa
El resultado de la auditoría será clave para determinar si el supuesto perjuicio económico se limitó a un área de la concesionaria o si el circuito involucró a otros empleados y niveles jerárquicos.
Con la revisión contable en su tramo final, la expectativa está puesta en los próximos días. Si los investigadores encuentran nuevos elementos, la Fiscalía podría avanzar con nuevas medidas, citaciones o eventuales imputaciones.
El expediente se encamina así hacia una instancia decisiva: determinar no solo cuánto dinero habría sido afectado, sino también cómo funcionó la presunta maniobra y quiénes pudieron haber participado o tenido conocimiento de ella.
