Una nueva jornada de manifestaciones sacudió este sábado a Francia, con enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad, incendios, bloqueos y destrozos en distintas ciudades. París y Marsella fueron los principales focos de tensión.
Francia atraviesa una nueva ola de protestas sociales contra el incremento del precio de los combustibles y el encarecimiento del costo de vida. Las movilizaciones, impulsadas por colectivos estudiantiles y antiguos integrantes del movimiento de los chalecos amarillos, derivaron en violentos incidentes y al menos 100 detenciones en París.
Según informó la Prefectura de Policía, los agentes realizaron cientos de controles preventivos y dispersaron concentraciones en distintos sectores de la capital. También se registraron ataques contra las instalaciones de medios de comunicación, roturas de cristales y enfrentamientos con efectivos antidisturbios.
En Marsella, manifestantes encapuchados irrumpieron en el ayuntamiento, provocaron destrozos y prendieron fuego a contenedores en la vía pública. Los incidentes también se extendieron a Lyon, Rennes, Lille y Ruán, donde se reportaron bloqueos, disturbios y daños materiales.
Ante la escalada de tensión, el Gobierno francés desplegó 10.000 policías y gendarmes en todo el país, con 5.000 efectivos destinados a París. Además, estableció restricciones a las concentraciones en edificios gubernamentales y puntos estratégicos.
Las protestas reflejan el creciente malestar social por la situación económica y reavivan el protagonismo de los chalecos amarillos, un movimiento que marcó la política francesa entre 2018 y 2019. La jornada mantiene en alerta a las autoridades ante la posibilidad de nuevas movilizaciones.