La Justicia tucumana sancionó a uno de los implicados por entorpecer la investigación y colaborar en el ocultamiento de pruebas tras el brutal crimen de la joven de 25 años. Mientras tanto, el principal acusado de femicidio continúa detenido con prisión preventiva
Avances decisivos en los Tribunales de la capital tucumana en el marco de la causa judicial que investiga el femicidio de Erika Antonella Álvarez, la joven de 25 años cuyo cuerpo sin vida fue hallado en un basural del sur de la ciudad en enero pasado.
En una audiencia reciente, la Justicia condenó a tres años de prisión de cumplimiento efectivo a uno de los acusados imputados por el delito de encubrimiento agravado.
La pena recayó sobre una de las personas vinculadas a la trama posterior al asesinato, luego de que el Ministerio Público Fiscal (MPF) acreditara su participación en el ocultamiento de evidencias y en las maniobras destinadas a entorpecer el accionar policial durante las primeras horas críticas tras el hallazgo del cadáver.
La trama y las maniobras de ocultamiento
El caso conmocionó a la provincia a comienzos de año, cuando vecinas del Barrio Manantial Sur alertaron a la Policía sobre el hallazgo del cuerpo de la víctima. Las pericias forenses determinaron que Erika falleció a causa de traumatismos severos causados por agresiones físicas.
A partir de allí, la Unidad Fiscal Especializada en Homicidios desplegó un conjunto de medidas que derivaron no solo en la captura en Buenos Aires del principal acusado como autor material —Felipe Sosa—, sino también en la identificación de personas que colaboraron de forma directa para facilitar su fuga o eliminar rastros del crimen.
Con la condena a tres años de prisión efectiva fijada por los jueces, la Justicia tucumana sienta un precedente firme contra las redes de auxilio e impunidad que operan en torno a las situaciones de violencia de género extremas.
La causa principal sigue su marcha
A la par de esta condena por encubrimiento, la causa principal contra el presunto autor del femicidio mantiene a Sosa alojado en un establecimiento penitenciario, luego de que la Justicia tucumana prorrogara su prisión preventiva a pedido de la Fiscalía para terminar de incorporar pericias científicas y testimoniales de cara al Juicio Oral y Público.
Desde las organizaciones de derechos humanos y agrupaciones feministas locales remarcan que continuarán movilizadas en la Plaza Independencia y en las puertas del Centro Judicial Capital hasta que se dicte una condena definitiva con la pena máxima para el responsable directo del femicidio.
