Zonas de Estados Unidos registran temperaturas más bajas que en zonas de la Antártida. El Servicio Meteorológico Nacional advirtió sobre condiciones potencialmente mortales
Nueva York continúa bajo una helada extrema que mantiene a la ciudad con temperaturas más bajas que en algunos sectores de la Antártida, en medio del avance de una masa de aire frío que provoca condiciones peligrosas, y sensaciones térmicas muy por debajo de cero en gran parte del Noreste de Estados Unidos. Este domingo, la ciudad registró alrededor de –16 grados Celsius y una sensación térmica cercana a –26 grados.
De acuerdo con los datos difundidos por los servicios meteorológicos, en varias zonas del Noreste del país se reportaron sensaciones térmicas cercanas a los –40 grados Celsius. En contraste, la estación estadounidense McMurdo, en la Antártida, registró aproximadamente –6 grados Celsius, es decir, unos 10 grados más que en la ciudad de Nueva York durante el momento más crítico del evento climático.

La marcada diferencia se explicó por un potente descenso de aire ártico procedente del norte de la bahía de Hudson, en Canadá, que avanzó hacia el sur y cubrió amplias regiones del este del país.
El impacto del fenómeno llevó a la emisión de advertencias por frío extremo para más de 43 millones de personas, incluyendo grandes áreas metropolitanas como Nueva York y Filadelfia.
Las condiciones se vieron agravadas por ráfagas intensas de viento y, en sectores de Nueva Inglaterra, por nevadas localmente fuertes asociadas a un sistema atmosférico que generó bandas de precipitación con acumulaciones rápidas.
En áreas del norte del estado de Nueva York y del extremo norte de Nueva Inglaterra, los registros llegaron a ubicarse entre –29 y –34 grados Celsius. Los meteorólogos advirtieron que, bajo estas condiciones, la congelación de la piel expuesta puede producirse en menos de treinta minutos.

En las últimas semanas, al menos 17 personas murieron en la ciudad de Nueva York tras permanecer al aire libre durante el temporal, y 13 de esos fallecimientos fueron confirmados como consecuencia directa de hipotermia.
Aunque el episodio fue catalogado como uno de los más intensos en más de veinte años, los pronosticadores anticiparon una mejora gradual.
El meteorólogo jefe de AccuWeather, Jon Porter, había advertido que “la combinación de aire ártico y vientos fuertes podría hacer que se sienta más frío que en cualquier otro momento de este invierno”, pero confirmó que a partir de los próximos días se espera un aumento progresivo de las temperaturas en el noreste y en el resto del este de Estados Unidos.
Para comienzos de la próxima semana, los valores máximos volverían a ubicarse cerca del punto de congelación, en torno a 0 grados Celsius, con una tendencia más templada hacia los primeros días de marzo.
