Este martes 3 de noviembre, millones de estadounidenses participarán de las elecciones de medio término, una votación decisiva para el futuro político de Donald Trump. Se renovará la Cámara de Representantes y parte del Senado. Los demócratas llegan con ventaja en las encuestas nacionales, mientras los republicanos intentan conservar el control del Congreso
Por la redacción de SIN CODIGO TUCUMÁN
El Presidente estadounidense encara la recta final de la campaña con un discurso de confianza en sus candidatos y una intensa movilización electoral. La economía, el costo de vida, la inmigración y la política exterior dominan la discusión. También podrán participar ciudadanos estadounidenses residentes en el extranjero, mediante el sistema de voto a distancia.
Este martes 3 de noviembre de 2026 se celebrarán las elecciones legislativas de medio término, conocidas como midterms, que se realizan cada dos años y, en este caso, coinciden con la mitad del período presidencial.
Aunque Donald Trump no estará en la boleta, los resultados tendrán consecuencias directas para su gobierno. Los republicanos buscarán mantener sus mayorías legislativas, mientras los demócratas intentarán recuperar el control de una o ambas cámaras del Congreso.
¿Qué se elige el martes 3 de noviembre?
Los estadounidenses votarán para renovar los 435 escaños de la Cámara de Representantes, cuyos integrantes tienen mandatos de dos años.
También estarán en juego 35 bancas del Senado, que cuenta con 100 miembros y cuyos mandatos duran seis años. Además, en numerosos estados se elegirán gobernadores, legisladores locales y otras autoridades.
El resultado determinará qué partido controlará el Congreso durante los últimos dos años del actual mandato de Trump. Si los republicanos mantienen ambas cámaras, el Presidente conservará un escenario legislativo más favorable para impulsar su agenda. Si los demócratas obtienen una mayoría en alguna de ellas, podrán aumentar su capacidad de control sobre el Ejecutivo, promover investigaciones y bloquear determinadas iniciativas.
¿Quiénes pueden votar?
A diferencia de Argentina, donde el voto es obligatorio para una parte importante del electorado, en Estados Unidos votar es voluntario.
Para participar en las elecciones federales es necesario ser ciudadano estadounidense, tener al menos 18 años el día de la elección y cumplir los requisitos de residencia y registro electoral del Estado correspondiente. Las reglas de inscripción y algunas restricciones al sufragio varían según el estado.
No pueden votar en elecciones federales los extranjeros que no poseen ciudadanía estadounidense, incluso cuando cuentan con residencia permanente. Los ciudadanos con doble nacionalidad pueden participar siempre que cumplan las condiciones legales.
¿Qué dicen las encuestas sobre republicanos y demócratas?
Los sondeos publicados durante la última semana de octubre muestran una ventaja nacional del Partido Demócrata en la intención de voto para el Congreso.
Una encuesta Reuters/Ipsos concluida el 26 de octubre registró una intención de voto del 53% para los demócratas frente al 44% para los republicanos entre votantes probables. La misma investigación situó la aprobación de la gestión de Donald Trump en el 32%.
Por su parte, un relevamiento de Pew Research Center, realizado entre el 28 de septiembre y el 4 de octubre, mostró que el 55% de los adultos estadounidenses esperaba que los demócratas obtuvieran el control de la Cámara de Representantes, frente al 40% que creía que los republicanos conservarían esa mayoría.
Respecto del Senado, las expectativas estaban mucho más divididas: 48% anticipaba una mayoría republicana y 46% una demócrata. Estos datos reflejan tendencias y expectativas, pero no constituyen resultados electorales.
La batalla por el Senado
El Senado presenta una competencia especialmente importante. Actualmente, los republicanos cuentan con 53 bancas, frente a 47 de los demócratas y los independientes que se alinean con ellos. Los demócratas necesitan obtener una ganancia neta de cuatro escaños para alcanzar la mayoría.
Entre los estados con competencias particularmente disputadas figuran Alaska, Iowa, Kansas, Maine, Michigan, Ohio y Texas.
El optimismo de Donald Trump
Pese a los números desfavorables de algunos sondeos nacionales, Trump mantiene una campaña activa en respaldo de los candidatos republicanos.
El Presidente apuesta a movilizar a sus simpatizantes, especialmente en los estados donde pequeñas diferencias pueden definir una banca.
En los últimos días, el Partido Republicano anunció una serie de actos virtuales con Trump, conocidos como tele-rallies, que permitirán transmitir sus mensajes a votantes de casi 20 estados. La estrategia busca ampliar el alcance de la campaña durante las últimas horas antes de la votación.
Los republicanos destacan las políticas de control migratorio y las medidas tributarias de la Administración, mientras los demócratas cuestionan el costo de vida y distintas decisiones del gobierno.
El optimismo expresado por los dirigentes republicanos contrasta con la ventaja demócrata que muestran algunos relevamientos nacionales.
La economía y la inmigración, en el centro del debate
Uno de los principales temas de campaña es el costo de vida. El precio de los alimentos, la vivienda, los combustibles y la atención médica preocupa a numerosos estadounidenses. También ocupa un lugar destacado la política migratoria.
Trump defiende el endurecimiento de los controles fronterizos y las medidas de su Administración contra la inmigración irregular. Los demócratas cuestionan aspectos de esas políticas y plantean diferencias sobre el alcance de las operaciones federales y las garantías legales.
La política exterior, incluida la guerra con Irán, también aparece entre los asuntos que influyen en la discusión electoral.
Los votos del exterior: cómo participan los estadounidenses que viven fuera del país
Una particularidad del sistema electoral estadounidense es que sus ciudadanos pueden votar aunque residan en el extranjero. Esto incluye a estadounidenses que viven en Argentina, Europa, Asia y otros lugares del mundo.
También pueden participar estudiantes y trabajadores que se encuentran temporalmente fuera de Estados Unidos. Para hacerlo deben cumplir los requisitos electorales del Estado con el que mantienen su vinculación.
Generalmente utilizan la solicitud federal conocida como FPCA, que permite registrarse y pedir una boleta para votar a distancia. La boleta puede recibirse por correo o por medios electrónicos, según las reglas estatales.
La devolución también depende de cada jurisdicción: algunos estados permiten determinados procedimientos electrónicos, mientras otros exigen documentación física. Las embajadas y consulados pueden colaborar con el envío de documentación electoral, pero no funcionan como centros de votación presencial.
Incluso algunos ciudadanos estadounidenses nacidos en el extranjero que nunca residieron en Estados Unidos pueden tener derecho al voto, dependiendo de la legislación estatal aplicable.
No existe, por lo tanto, una única mesa electoral internacional: los votos del exterior se incorporan a las elecciones correspondientes a cada estado.
¿Por qué estas elecciones son tan importantes para Trump?
El resultado del martes determinará el equilibrio de poder en Washington. La Cámara de Representantes tiene atribuciones importantes en materia presupuestaria, legislación y control del gobierno. El Senado, además de participar en la elaboración de leyes, interviene en la confirmación de numerosos nombramientos presidenciales.
Una mayoría opositora podría dificultar la aprobación de nuevas iniciativas y aumentar el escrutinio sobre la Administración. En cambio, conservar las mayorías permitiría a los republicanos mantener una posición más favorable en las negociaciones legislativas.
Una elección que tendrá repercusiones mundiales
Aunque se trata de una elección interna, sus consecuencias pueden extenderse mucho más allá de las fronteras estadounidenses.
Las decisiones de Washington tienen impacto sobre el comercio internacional, las relaciones diplomáticas, los mercados financieros y los conflictos internacionales.
Argentina también sigue con atención el proceso por la importancia de su relación política y económica con Estados Unidos.
El martes, millones de ciudadanos estadounidenses decidirán quiénes los representarán en el Congreso.
Donald Trump no buscará su reelección en esta jornada, pero el resultado marcará una nueva etapa de su presidencia. Los republicanos intentarán conservar el poder legislativo y los demócratas buscarán modificar el equilibrio político en Washington.
El veredicto llegará de las urnas el 3 de noviembre.