Un docente tucumano denunció ante la Justicia a efectivos de la comisaría de El Chañar por un presunto caso de extorsión, privación ilegítima de la libertad y amenazas. Según su presentación, los policías lo habrían obligado a entregar $2,5 millones bajo la advertencia de involucrarlo en una causa por drogas y hacer pública la situación.
La denuncia fue radicada ante la Unidad Fiscal de Decisión Temprana y los hechos deberán ser investigados para determinar qué ocurrió y establecer las eventuales responsabilidades.
Según el relato del docente, todo comenzó el martes por la noche, cuando regresaba a su domicilio luego de tomar exámenes en la Escuela Normal Juan Bautista Alberdi. Viajaba como pasajero en un Chevrolet Corsa cuando, entre las 21:15 y las 21:20, una camioneta policial interceptó el vehículo.
El denunciante sostuvo que dos efectivos descendieron sin identificarse y comenzaron a revisar el automóvil. En ese momento, uno de los policías habría asegurado haber encontrado unos supuestos “envoltorios” cerca de la palanca de cambios.
Sin embargo, de acuerdo con la denuncia, esos elementos nunca fueron exhibidos ni sometidos a una prueba de campo. Tampoco se habría confeccionado un acta de secuestro ni intervenido una fuerza especializada en narcotráfico.
La presunta extorsión
El docente afirmó que fue trasladado a la comisaría de El Chañar y que previamente uno de los efectivos le quitó su teléfono celular.
Ya en la dependencia policial, siempre según su denuncia, los uniformados le habrían planteado la posibilidad de “llegar a un arreglo”. Posteriormente, presuntamente lo amenazaron con involucrarlo en una causa por drogas si no entregaba dinero.
El denunciante aseguró que también le advirtieron que el caso podía llegar a los medios de comunicación y que podría perder su trabajo como docente, además de quedar impedido de conseguir otro empleo dentro del sistema educativo.
Según la presentación judicial, inicialmente le habrían exigido $10 millones y luego redujeron la suma a $8 millones. Al constatar que no podía reunir ese monto, los policías habrían ingresado a su homebanking y comprobado que contaba con aproximadamente $2,6 millones.
Siempre de acuerdo con el relato del docente, finalmente le exigieron entregar $2,5 millones y quedarse solamente con $100.000. Incluso aseguró que uno de los efectivos le habría dicho que le dejaban ese dinero porque “eran buenos”.
Un millón en efectivo y $1,5 millones mediante una transferencia
El docente denunció que fue llevado hasta un cajero automático, donde realizó extracciones por un total de $1 millón bajo vigilancia policial. El dinero habría sido entregado posteriormente a uno de los efectivos.
Los otros $1,5 millones, según la denuncia, fueron transferidos mediante una billetera virtual a una cuenta perteneciente a un tercero mencionado en la presentación judicial.
El profesor sostuvo que uno de los policías tomó su teléfono, ingresó el alias de la cuenta receptora y que él únicamente intervino para realizar la validación biométrica solicitada por la aplicación.
Tras la presunta entrega del dinero, el docente afirmó que fue obligado a firmar un documento en el que solamente figuraba que había sido “demorado”. Según denunció, no le permitieron leerlo completamente ni le entregaron una copia.
Las pruebas que presentó
Entre los elementos aportados a la investigación se encuentran el comprobante de la transferencia por $1,5 millones y los registros bancarios correspondientes a las extracciones de dinero.
Además, el denunciante solicitó que se incorporen las imágenes de las cámaras de seguridad de los cajeros automáticos y de la propia comisaría.
También pidió una rueda de reconocimiento, informes sobre los efectivos que se encontraban de servicio al momento del hecho y la búsqueda de posibles denuncias similares vinculadas con esa dependencia.
La Justicia deberá ahora determinar si los hechos ocurrieron de la manera denunciada por el docente y, en caso de comprobarse, establecer las responsabilidades correspondientes.