Escándalo en Hong Kong: investigan la venta ilegal de un tratamiento estético elaborado con piel de cadáveres humanos

Las autoridades descubrieron que centros de estética ofrecían un polémico producto inyectable fabricado a partir de tejidos de personas fallecidas. Una mujer fue detenida y especialistas advirtieron sobre los posibles riesgos para la salud.

Una investigación sanitaria desató un escándalo en Hong Kong tras detectarse la presunta comercialización ilegal de un tratamiento estético elaborado con componentes derivados de la piel de cadáveres humanos. El producto, de origen surcoreano, se promociona como una alternativa para rejuvenecer el rostro y estimular la regeneración de los tejidos.

Se trata de Elravie Re2O, un inyectable desarrollado por la compañía surcoreana L&C Bio que utiliza una matriz dérmica obtenida de tejidos humanos donados. Su composición incluye colágeno, elastina y otras proteínas que, según sus fabricantes, favorecerían la reparación y revitalización de la piel.

La controversia surgió al descubrirse que clínicas y salones de belleza ofrecían el procedimiento sin las autorizaciones correspondientes y, en algunos casos, sin informar claramente a los pacientes sobre el origen humano de sus componentes. Los tratamientos alcanzaban precios de hasta 15.000 dólares de Hong Kong, equivalentes a aproximadamente 1.900 dólares estadounidenses, por tres sesiones.

Allanamientos y una mujer detenida

Ante las irregularidades, el Departamento de Salud de Hong Kong y la Policía realizaron operativos en cuatro establecimientos estéticos.

Durante las inspecciones, los investigadores incautaron más de 170 unidades de sustancias reguladas e inyectables presuntamente no registrados, entre ellas 20 frascos de Elravie Re2O.

Como resultado, una mujer de 38 años fue detenida, sospechada de posesión ilegal de productos farmacéuticos y presuntas operaciones comerciales ilícitas con tejidos humanos.

Los riesgos de utilizar tejidos de personas fallecidas

Especialistas advirtieron que la utilización de materiales biológicos de origen humano requiere estrictos controles sanitarios para evitar posibles complicaciones.

Entre los principales riesgos señalados se encuentran la transmisión de agentes infecciosos, las respuestas inflamatorias y las reacciones inmunológicas, especialmente cuando no existen garantías suficientes sobre el procesamiento y la seguridad del producto.

Las autoridades sanitarias remarcaron que Elravie Re2O no cuenta con registro farmacéutico en Hong Kong y carece de datos clínicos suficientes que permitan garantizar su seguridad.

El caso abrió un debate internacional sobre los límites de la medicina estética y el uso comercial de tejidos humanos en tratamientos destinados al rejuvenecimiento.

Mientras continúa la investigación, las autoridades buscan determinar el origen de los productos incautados y establecer las responsabilidades de quienes participaron en su distribución y aplicación.

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