En medio del bloqueo total al Estrecho de Ormuz, Trump reabrió las negociaciones con Irán para debatir un acuerdo que limite su programa nuclear

Diferentes países plantearon a Washington y Teherán la necesidad de recuperar las conversaciones ante la crisis económica global que causa la guerra en Medio Oriente

La insistencia diplomática de Pakistán, Turquía y Omán para reconstruir un canal de negociación entre Estados Unidos e Irán empieza a exhibir ciertos resultados, pese al doble bloqueo que Washington y Teherán protagonizan en el Estrecho de Ormuz.

Donald Trump siempre exigió que Irán desmantele su proyecto nuclear, ante la permanente negativa de Mojtaba Khamenei.

Y al final, esas profundas diferencias entre el Presidente de Estados Unidos y el líder religioso iraní implosionaron la negociación convocada por Pakistán.

El bloqueo doble en Ormuz causa costos económicos y políticos para Estados Unidos e Irán, ya que la Administración republicana es cuestionada por el aumento del combustible y los productos básicos de la canasta familiar, mientras que el régimen chiíta perdió un modelo de financiación que asfixia su débil economía.

En este contexto, Estados Unidos e Irán retomaron conversaciones indirectas -a través de Turquía, Oman y Pakistán- para definir una nueva ronda de diálogo que podría tener como escenario Islamabad o la Embajada de Oman, en Ginebra (Suiza).

Ese compromiso se asienta sobre los tiempos para enriquecer el uranio que irán esconde bajo las montañas. Estados Unidos exige que su enriquecimiento se postergue hasta el 2046. El régimen chiíta propone enriquecer su uranio en 2031.

    Esta diferencia clave dilata la decisión política de convocar a otra negociación diplomática entre Estados Unidos e Irán.

    La posición del régimen chiíta no es inédita. Antes de la guerra que inició a fines de febrero, Irán había propuesto a Estados Unidos en Ginebra que podía postergar su proyecto nuclear por cinco años.

    En cambio, la oferta diplomática de la Casa Blanca es novedosa. Trump siempre exigió que se desmantele todo el proyecto nuclear de los ayatollahs y que se entregue a Estados Unidos o un tercer país todas las existencias del uranio enriquecido por Irán.

    Es decir: en el comienzo del bloqueo marítimo, Estados Unidos e Irán negocian plazos de enriquecimiento del uranio, cuando hasta hace 72 horas el debate giraba sobre desmantelar –o no– el programa atómico chiíta.

    Entonces, si hay un acuerdo previó sobre la hoja de ruta de la negociación, es probable que la tregua de dos semanas se extienda a fines de mayo.

    La Guardia Revolucionaria de Irán desplegó tropas, misiles, lanchas y minas submarinas para proteger su posición estratégica en el golfo Persico, mientras que Estados Unidos dispuso el portaaviones USS Abraham Lincoln seis destructores en las afueras de Ormuz y sobre el Golfo de Oman.

    Nos ha contactado la otra parte. Quieren llegar a un acuerdo a toda costa”, sostuvo ayer Trump en la Casa Blanca. El deseo de Witkoff, Kushner y Araghchi es trazar una hoja de ruta con consensos mínimos que permitan anunciar una nueva ronda de negociaciones entre Estados Unidos e Irán.

    Si finalmente sucede, la cita sería el sábado 18 de abril.

    Con información de Román Lejtman, Infobae



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