La decisión judicial fue tomada luego de la tercera audiencia que se realizó hoy en Nueva York. Maduro, y su esposa Cillia Flores, afrontan cargos por conspiración para cometer narcoterrorismo e importación de cocaína
Maduro se declaró no culpable ante la Justicia neoyorquina en enero y lleva encarcelado más de medio año en una prisión federal en Brooklyn.
Un caso complejo
Durante la vista judicial de este miércoles, la atención se centrará también en el magistrado a cargo, Alvin Hellerstein, de 92 años, quien en la audiencia anterior mostró una voz fatigada y pequeños lapsus, lo que despertó dudas entre los expertos sobre su capacidad para conducir un proceso que se prevé largo y de extrema complejidad técnica.
Maduro se enfrenta a cargos por conspiración para cometer narcoterrorismo e importación de cocaína, mientras que Flores está acusada de delitos relacionados con la importación de drogas y posesión de armas.
En audiencias anteriores, la defensa argumentó su inmunidad como Jefe de Estado y el propio Maduro llegó a autodefinirse como un “prisionero de guerra”.
Es posible que mañana los equipos legales de los acusados, liderados por Barry Pollack y Mark Donnelly, intenten anular el proceso en base a las circunstancias y el procedimiento de su captura en Caracas el 3 de enero de 2026.
El pasado abril, Estados Unidos accedió a modificar las sanciones a Venezuela para permitir que su Ejecutivo pague los honorarios de los abogados que defienden a los acusados, lo que fue uno de los puntos más tratados en las audiencias anteriores.
