La Casa Rosada prevé una disputa ajustada y considera que un cambio de gobierno en el país vecino podría favorecer la apertura comercial que impulsa Javier Milei.
Las elecciones presidenciales de Brasil concentran la atención del Gobierno argentino, que espera una definición en segunda vuelta entre Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro. En la Casa Rosada consideran que un eventual triunfo del candidato opositor podría facilitar las negociaciones para avanzar con la reforma del Mercosur.
El Ejecutivo vincula el resultado electoral con las posibilidades de flexibilizar el funcionamiento del bloque y ampliar el margen de sus integrantes para negociar acuerdos comerciales. Esa apertura es uno de los objetivos que Javier Milei sostiene desde el comienzo de su gestión.
Aunque el Gobierno no cuenta con encuestas propias sobre la contienda brasileña, sigue relevamientos privados que muestran una competencia ajustada. Según los datos citados en la información original, uno de los sondeos ubica a Lula con el 42% de intención de voto y a Flávio Bolsonaro con el 38%, mientras que otro los sitúa en el 45,3% y el 42,2%, respectivamente.
Sin embargo, dentro del Ejecutivo argentino no hay una posición unificada sobre el posible desenlace. Algunos funcionarios consideran que Lula conserva una ventaja, mientras que otros interpretan el crecimiento de Bolsonaro como una posibilidad concreta de victoria. La expectativa compartida es que la polarización lleve la disputa a un balotaje.
La primera vuelta está prevista para este domingo 4 de octubre. Si ningún candidato supera la mitad de los votos válidos, la segunda vuelta se realizará el 25 de octubre.
Para la Casa Rosada, el resultado será clave para ajustar su estrategia regional. Un eventual cambio de conducción en Brasil es visto como una oportunidad para conseguir mayor respaldo político a las modificaciones comerciales e institucionales que Argentina propone para el Mercosur.
Mientras aguarda la votación, el Gobierno tampoco ha definido qué decisiones adoptará sobre su representación diplomática en el país vecino.