Martín Cabrales encabeza la tercera generación de una empresa familiar. Defiende la apertura, tendrá un producto ‘único’ en meses -se desarrolla en Tucumán- y es el proveedor de la mayor cadena vendedora de café
Martín Cabrales es presidente de la empresa marplatense familiar, que es sinónimo de café. Se prepara para una innovación especial, el desarrollo del primer café “made in Argentina”, que estará listo a fin de año en Tucumán.
Cabrales representa la tercera generación de la compañía fundada por un inmigrante asturiano. A diferencia de muchos de sus colegas, defiende las importaciones y el modelo de apertura económica.
La empresa factura más de USD 150 millones anuales. La mitad es por su negocio de retail y el resto, por gastronomía (restaurantes). Allí está incluido uno de los mejores deals del año: el acuerdo para ser proveedor de café de las 1.700 estaciones de servicio de YPF. La cadena de locales de la petrolera es la mayor boca de expendio de café del país.
“Hay pequeños caficultores que están desarrollando el cultivo de un café propio en Tucumán; nosotros les damos apoyo técnico, know-how y todo el conocimiento. El día de mañana, cuando estén las cosechas, compraremos las cosechas para tener café tucumano. También lo estamos viendo en Salta”, comenta Cabrales.
Con respecto a la posibilidad de ser el primer café argentino, comentó: “A fin de año va a haber una pequeña cosecha. Estoy hablando de un café de especialidad muy chico. Estará pronto en un par de lugares, pero a futuro, dentro de 10 o 15 años, puede pasar otra cosa. Depende del clima y del tiempo. Ya hicimos pruebas en nuestro laboratorio de Mar del Plata. Vinieron los caficultores con el café y dio muy bien en cuanto a la bebida. Nos gustó: es una buena bebida”.
Exportación y competencia
“Como hay café italiano que no es italiano, ¿por qué no puede haber café argentino, si el café tiene los mismos orígenes? Los italianos son los reyes del marketing: desarrollan y le dan valor agregado al producto. Sobre todo en mercados chicos como los nuestros, hay que tener una mirada fuerte al exterior”.
“Tengo la capacidad productiva para exportar en cantidad, en calidad de producto y en packaging e información. Dentro de la línea de café, todo lo que es cápsulas y tostados, café en grano, puede competir. No le tengo miedo a la competencia. En cuanto a calidad y producción, no tengo nada que envidiarle a un producto del exterior”.
Ayuda del Estado
“No soy un empresario que espere permanentemente ayuda del Estado. Creo que se necesita una reforma tributaria; la laboral creo que es un buen inicio; hay que mejorar el tema logístico y la infraestructura. En la reforma tributaria, que no depende sólo del Estado nacional, sino también de las provincias y los municipios, con Ingresos Brutos. Pero no soy una persona que le esté pidiendo al Estado un proteccionismo que me cuide”.