La muerte del agente federal Rodolfo Manfredi y las gravísimas heridas sufridas por el cabo Emilio Gómez Villafañe, oriundo de Concepción, conmocionaron a la Policía Federal Argentina y abrieron una serie de interrogantes sobre el operativo realizado en Villa Banana, uno de los sectores más conflictivos de Rosario por la fuerte presencia del narcotráfico.
Ambos efectivos se encontraban en comisión de servicio en el marco del Plan Bandera, el dispositivo federal desplegado para combatir el crimen organizado en la ciudad santafesina. Según la versión oficial, realizaban tareas operativas cuando fueron sorprendidos por un ataque a tiros dentro del asentamiento. Manfredi murió en el lugar tras recibir múltiples impactos de bala, mientras que Gómez Villafañe fue trasladado de urgencia al Hospital Italiano de Rosario, donde permanece internado en estado crítico tras recibir un disparo en el tórax.
Con el correr de las horas, comenzaron a surgir versiones que ponen el foco en las condiciones del procedimiento. Fuentes policiales y allegados a la fuerza, consultados por Noticias del Interior, señalaron que los agentes habrían ingresado al lugar sin uniforme y sin chalecos antibalas, en el marco de una intervención encubierta.
De acuerdo a esos testimonios, los efectivos fueron trasladados en un vehículo oficial hasta las inmediaciones del barrio y luego continuaron a pie, simulando ser compradores para acercarse a un presunto punto de venta de drogas. Sin embargo, la maniobra habría sido detectada por quienes controlaban la zona, lo que derivó en el feroz ataque armado.
“Los bajaron del móvil y los hicieron entrar de civil”, relató una de las fuentes. Otra versión indica que la apariencia física de los policías despertó sospechas entre los delincuentes. Ninguna de estas hipótesis fue confirmada hasta el momento por la Justicia Federal ni por la Policía Federal Argentina, aunque ya forman parte del eje de la investigación.
Lo que sí está fuera de discusión es la violencia del hecho. Los reportes coinciden en que el ataque fue directo y letal. Manfredi murió en el acto, mientras que su compañero logró sobrevivir pese a la gravedad de las heridas.
En medio de la angustia, la familia de Gómez Villafañe aportó una señal de esperanza. Su madre informó que el joven logró resistir durante la noche y que los médicos evalúan su evolución minuto a minuto. “Gracias a Dios ha resistido”, expresó, y detalló que los profesionales comenzaron a reducir la sedación para analizar su respuesta neurológica. “Se ha movido un poquito. Hay que tener fe, mi hijo va a salir adelante”, agregó.
Mientras tanto, Tucumán se prepara para despedir a uno de sus hombres. Los restos de Rodolfo Manfredi llegarán durante la madrugada de este domingo y serán velados en una empresa fúnebre de avenida Colón al 700, en San Miguel de Tucumán. Posteriormente, recibirán sepultura en el Cementerio de la Paz, en El Manantial.
La investigación continúa y las preguntas crecen: ¿fue un operativo improvisado?, ¿hubo fallas en la planificación?, ¿contaban los efectivos con la protección adecuada? Las respuestas serán clave para esclarecer una tragedia que volvió a poner en evidencia los riesgos extremos que enfrentan las fuerzas de seguridad en la lucha contra el narcotráfico.
