Con una agenda repleta de eventos culturales, educativos y deportivos, la Semana Azul 2025 busca visibilizar esta condición en Argentina e impulsar un cambio hacia una sociedad más empática e inclusiva para las personas con TEA
El 2 de abril, Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, se convierte en una oportunidad crucial para reflexionar sobre los avances y desafíos que aún enfrentan las personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA). En un contexto donde la visibilidad del autismo crece, las barreras de integración y comprensión siguen siendo un reto.
La visibilidad del TEA: datos que evidencian la necesidad de una mayor inclusión
Recientemente, un informe realizado por la consultora Opina Argentina destacó que casi el 60% de los argentinos asegura conocer a alguien con TEA. De este porcentaje, un 77% indica que se trata de un familiar cercano. Sin embargo, la misma investigación revela una realidad preocupante: aunque un 74% de los encuestados afirma estar familiarizado con el TEA, solo el 40% tiene un alto grado de comprensión sobre sus características y síntomas. Estos números reflejan cómo la percepción del autismo sigue siendo insuficiente, a pesar de la mayor visibilidad que ha alcanzado en la sociedad.
Muchas personas, aunque hayan escuchado hablar del autismo, no conocen verdaderamente sus necesidades y especificidades. A ello se suma la percepción generalizada de que la sociedad no está lo suficientemente informada sobre la condición. Solo el 45% de los encuestados cree que una persona con TEA puede integrarse plenamente a la sociedad, lo que resalta las dificultades de inclusión que aún persisten.
El aumento en los diagnósticos y las implicancias sociales
El autismo no es una condición nueva, pero su diagnóstico creció exponencialmente en las últimas dos décadas. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), uno de cada 100 niños tiene autismo. No obstante, la prevalencia global más reciente señala que 1 de cada 36 niños recibe un diagnóstico de TEA, lo que representa un incremento del 317% desde el año 2000. Este aumento, aunque atribuido a la mejora en los diagnósticos y la mayor conciencia social, también evidencia la necesidad de crear una red de apoyo integral para las personas con autismo.
La visión de los expertos: un cambio hacia la integración
El Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo no solo debe ser un momento de reflexión, sino también de acción. En este sentido, el médico psiquiatra infanto juvenil Christian Plebst (MN 81.138) defendió una visión integral que va más allá del tratamiento médico convencional. Plebst insistió en que la crianza y el acompañamiento deben ser comunitarios, asegurando que los niños con TEA aprenden mejor en entornos comprensivos, como la familia, la escuela y la comunidad.
Para el especialista, la clave no está solo en los consultorios o en el enfoque médico, sino en la necesidad de que los niños con autismo puedan desarrollarse en espacios inclusivos y colaborativos. Según Plebst, “cada aula es un ecosistema y si no están todos, no es educación. Es segregación”. La integración educativa, en su opinión, es un tratamiento necesario, no un ideal, ya que proporciona el ambiente adecuado para el aprendizaje y el crecimiento social de los niños con TEA.
Un compromiso hacia la integración
A pesar de los avances en la visibilidad y la comprensión del TEA, la discriminación sigue siendo una realidad cotidiana. Según el informe, el 58% de los argentinos fue testigo de situaciones de discriminación hacia personas con TEA, con una percepción más alta de discriminación entre las mujeres (67%) que entre los hombres (47%). Esta disparidad evidencia que, aunque la conciencia crece, aún queda un largo camino por recorrer para lograr una sociedad verdaderamente inclusiva.
Este Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo debe ser un llamado a la acción para que, como sociedad, dejemos de tratar al autismo como un tema periférico y pasemos a abordarlo de manera estructural. Las campañas de concientización, la capacitación de profesionales y la mejora de los recursos y servicios públicos son pasos fundamentales para garantizar que las personas con TEA puedan vivir una vida plena, respetada y en igualdad de condiciones.
Con información de Valeria Chavez, Infobae