Fue en el marco de una investigación que tuvo su origen en agosto de 2025, cuando personal del Departamento Trata de Personas de la PFA detectó en la Terminal de Ómnibus de Retiro el arribo de dos mujeres procedentes de Tucumán
Agentes del DFI de la Policía Federal Argentina (PFA), en cumplimiento de directivas del Ministerio de Seguridad Nacional en relación a la lucha contra la trata de personas y el rescate y acompañamiento de sus víctimas, desarticularon una compleja organización criminal dedicada a la trata de personas con fines de explotación sexual, tras una serie de allanamientos simultáneos realizados en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y en la provincia de Tucumán.
A partir de la activación del Protocolo de Alerta Temprana y de las entrevistas realizadas por especialistas en asistencia a las víctimas, se establecieron claros indicadores del delito de trata de personas. Las primeras averiguaciones permitieron determinar que una de las mujeres había sido captada mediante una falsa oferta laboral y trasladada hacia el AMBA con fines de explotación sexual.

Con intervención judicial se dispuso el secuestro y posterior peritaje de diversos dispositivos electrónicos, cuyo análisis resultó determinante para reconstruir el entramado delictivo. La evidencia obtenida permitió identificar a los integrantes de la organización y establecer la función específica que cada uno desempeñaba dentro de la estructura criminal.
Durante varios meses, los investigadores desarrollaron distintas tareas de inteligencia criminal, entre ellas la utilización del recurso especial denominado “Agente Revelador Digital”. Estas diligencias permitieron establecer que la organización captaba mujeres en situación de vulnerabilidad en distintas provincias del país para luego trasladarlas hacia la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde eran explotadas sexualmente en departamentos de alquiler temporario, modalidad utilizada para evitar controles y dificultar su detección.
Asimismo, se determinó que en la provincia de Tucumán la organización contaba con una captadora encargada de seleccionar a las víctimas, mientras que un hombre se ocupaba de trasladarlas, ya sea en un vehículo particular o mediante transporte de larga distancia, hacia la Ciudad de Buenos Aires, donde finalmente eran sometidas a explotación sexual.

Con todas las pruebas reunidas, el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal Nº7, a cargo de Sebastián Casanello, Secretaría Nº13 a cargo de Santiago Maldonado, ordenó la realización de siete allanamientos: dos en la localidad bonaerense de Villa Tesei, uno en Castelar, tres en el barrio porteño de Palermo y el restante en la ciudad tucumana de Yerba Buena.
Durante los procedimientos, en los que además colaboró personal de la División Unidad Operativa de Investigaciones Especiales (DUOIE) Tucumán-Sur de la PFA, fueron rescatadas ocho mujeres víctimas de explotación sexual.
Asimismo, fueron detenidas tres mujeres, dos de nacionalidad colombiana y una argentina, y dos hombres de nacionalidad venezolana. Además, se secuestraron teléfonos celulares, dos notebooks, CPU, tarjetas SIM, seis cuadernos con anotaciones y demás elementos de interés para la causa.
Los cinco detenidos junto con los elementos secuestrados, quedaron a disposición del magistrado interventor por infracción a la Ley 26.842 de Prevención y Sanción de la Trata de Personas y Asistencia a sus Víctimas.
