Un hecho de extrema gravedad generó conmoción en el Hospital Regional de Concepción. Una familia denunció una presunta irregularidad ocurrida luego del nacimiento de un bebé y exige respuestas de las autoridades de la institución.
Según relató Mario Rolando Paz, familiar de la joven madre, el bebé nació este jueves alrededor de las 11:45, luego de que la mujer fuera sometida a una cesárea de urgencia. La familia había llegado al parto convencida de que recibiría a una niña, ya que —según manifestaron— durante el embarazo se habían realizado entre tres y cuatro estudios que indicaban que se trataba de una mujer.
Tras el nacimiento, aseguran que una integrante del personal de salud felicitó a la madre y le manifestó que había nacido una niña. Minutos después, el bebé fue llevado a la habitación y entregado a la familia.
Lo que ocurrió posteriormente desató la angustia.
De acuerdo con el relato de los familiares, el bebé fue entregado vestido con ropa de niña, con una pulsera identificatoria y con el nombre “Emma Amira”, elegido por la familia. Además, denuncian que personal de enfermería le colocó aritos y perforó ambas orejas.
Horas más tarde, una de las familiares que se encontraba cuidando al recién nacido intentó cambiarlo y descubrió que se trataba de un varón.
La familia asegura que recién entonces tomó conocimiento de la situación y que hasta ese momento nadie les había explicado que el bebé era de sexo masculino.
“Necesitamos que alguien nos dé una explicación. No estamos diciendo que hayan cambiado al bebé, pero queremos saber qué pasó”, manifestó uno de los familiares durante una entrevista realizada en las puertas de la maternidad.
La madre, una joven primeriza de 24 años, permanece internada y, según sus familiares, se encuentra en estado de shock y profundamente angustiada por lo ocurrido.
El bebé nació con aproximadamente 3,300 kilos y, según indicó la familia, se encuentra en buen estado de salud.
UNA FAMILIA QUE EXIGE RESPUESTAS
Uno de los principales reclamos apunta a la falta de información por parte de las autoridades del hospital. Los familiares sostienen que, hasta el momento de la entrevista, ningún directivo se había acercado personalmente para brindarles una explicación sobre lo sucedido.
Según expresaron, solamente recibieron información vinculada a la identificación mediante huellas del recién nacido, pero consideran insuficiente la respuesta y reclaman que se esclarezca cómo pudo producirse una situación de estas características.
Ante la incertidumbre, la familia decidió recurrir a la Justicia y, según manifestaron, se encontraba radicando una denuncia para que se investigue el episodio.
El caso también abrió un interrogante central: ¿se trató de un error en los estudios prenatales, de una falla en el protocolo de identificación del recién nacido o ocurrió alguna otra situación que todavía no fue esclarecida?
En las últimas horas también surgieron versiones sobre la presencia de personal policial en la maternidad, aunque este punto deberá ser confirmado oficialmente.
Mientras la familia permanece a la espera de respuestas, la principal preocupación pasa por determinar con absoluta certeza la identidad del recién nacido y reconstruir paso a paso qué ocurrió desde el momento del parto hasta el momento en que los familiares descubrieron que el bebé era un varón.
La investigación deberá determinar qué sucedió dentro de la maternidad y establecer las responsabilidades que pudieran corresponder.