Un hombre de 57 años fue condenado a 10 años de prisión efectiva por asesinar de 26 puñaladas a su hermano durante una violenta discusión familiar ocurrida en una vivienda de Banda del Río Salí.
La sentencia fue dictada mediante un juicio abreviado, en el que el acusado, Julio César Rodríguez, reconoció haber cometido el crimen contra Juan Alberto Rodríguez, de 62 años.
La investigación estuvo a cargo de la Unidad Fiscal de Homicidios I, encabezada por el fiscal Pedro León Gallo, junto al auxiliar Lucas Manuel Maggio.
El hecho ocurrió la noche del 17 de diciembre de 2025, cuando ambos hermanos compartían una cena en el domicilio donde convivían. Según se determinó, una discusión por cuestiones domésticas fue escalando en violencia. En ese contexto, la víctima —que se encontraba bajo los efectos del alcohol— reclamó ser copropietaria de la vivienda.
En medio del conflicto, el agresor salió de la casa, se dirigió a una carnicería ubicada enfrente, tomó un cuchillo y regresó para atacar a su hermano.
La autopsia reveló que la víctima recibió 26 heridas de arma blanca en distintas partes del cuerpo, varias de ellas en zonas vitales. El fallecimiento se produjo como consecuencia de un shock hemorrágico masivo.
Uno de los hijos de la víctima, que se encontraba en la planta alta del inmueble, intentó intervenir sin éxito. Luego pidió ayuda a los vecinos y dio aviso a los servicios de emergencia.
Cuando la Policía llegó al lugar, el agresor abrió la puerta y confesó espontáneamente el crimen. Según consta en la causa, manifestó: “Estaba harto de mi hermano, que era una persona alcohólica. En un momento de bronca tomé un cuchillo y le di varias puñaladas”. También admitió que sabía que sería detenido, pero que “así se terminaba todo”.
Durante la investigación se incorporaron pruebas periciales, estudios de ADN y otros elementos científicos que respaldaron la acusación. Con ese cuadro probatorio y el consentimiento de la familia de la víctima, las partes acordaron el procedimiento abreviado que derivó en la condena, además del pago de las costas procesales.
El caso expone un nuevo episodio de violencia intrafamiliar con consecuencias fatales, en un contexto donde los conflictos domésticos escalan sin intervención a tiempo.
