El fallo judicial sacude a la monarquía noruega: fue hallado culpable de dos violaciones y maltrato, aunque fue absuelto de otros cargos similares.
El Tribunal de Distrito de Oslo condenó este lunes a Marius Borg Høiby, hijo mayor de la princesa heredera Mette-Marit de Noruega, a cuatro años de prisión por dos violaciones y un caso de agresión, en una sentencia que genera un fuerte impacto en la imagen de la Casa Real.
El tribunal consideró probado que Borg, de 29 años, abusó de dos mujeres mientras dormían. Además, lo declaró culpable de ejercer violencia contra su expareja, la influencer Nora Haukland, quien —según la Justicia— tenía motivos fundados para temer nuevos episodios.
Sin embargo, fue absuelto de otras dos acusaciones de violación incluidas en una causa mucho más amplia que investigaba cerca de 40 delitos, entre ellos amenazas, agresiones, quebrantamientos de órdenes de alejamiento y hechos vinculados al consumo y tráfico de drogas.
Aunque no tiene título nobiliario ni funciones oficiales, Borg creció dentro del entorno más cercano de la familia real como hijastro del príncipe heredero Haakon, lo que convirtió el caso en una crisis de alto perfil para la monarquía noruega.
La investigación comenzó en agosto de 2024, cuando fue detenido tras una denuncia por violencia de género en Oslo. Con el avance del caso, se sumaron nuevos testimonios y pruebas que derivaron en uno de los procesos judiciales más sensibles para la realeza del país en los últimos años.
Durante el juicio, Borg reconoció haber llevado una vida marcada por excesos, con consumo de drogas y alcohol, aunque negó los delitos sexuales.
El fallo llega en un momento delicado para la princesa Mette-Marit, quien atraviesa problemas de salud por una enfermedad pulmonar crónica, lo que añade presión personal a un caso que mantiene bajo escrutinio público a la familia real noruega.
