En el 50 aniversario del encuentro cultural, superó su propia marca de concurrentes. Finaliza este lunes
Este lunes, 11 de mayo, entre las 14 y las 22, será la última jornada de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. La muestra tuvo nuevos récords de público, aumento en los porcentajes de ventas, una relevante convocatoria de público juvenil y dos Nobel de Literatura entre otros prestigiosos invitados internacionales.
Se cumplió la profecía del presidente de la Fundación El Libro (FEL), Christian Rainone, que este año debe renovar su mandato o dejar el cargo: la Feria, para bien o para mal, “dio que hablar”. Desde el 23 de abril concurrieron al evento cultural 1.340.000 personas, lo que significa un 8% más que en 2025 (un número levemente superior al registrado al regreso de la pandemia).
En un contexto de caída de ventas en las librerías y reducción de tiradas, los grandes grupos “hicieron su agosto” y las editoriales medianas y pequeñas empataron con 2025 o aumentaron apenas las ventas, impulsadas el último fin de semana por el Programa Libro % de la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares, que inyectó $2.300 millones.
En Penguin Random House (PRH), Grupo Planeta, Urano, Edhasa y la distribuidora Riverside hubo coincidencia: se vendió un 15% más de ejemplares que en 2025.
Este domingo, jóvenes con libros de la saga Culpables, de la española Mercedes Ron (que pasó de Wattpad al megagrupo), esperaban estoicas bajo el sol de mayo una dedicatoria.
Libros de autoras argentinas (Samanta Schweblin, Selva Almada, Agustina Bazterrica, Laura Ramos y Claudia Piñeiro) y la literatura infantil (Nik, Lynna Vallejos y Chanti) encabezaron los rankings de PRH. En no ficción, los más elegidos fueron El método Briones de Beltrán Briones, Los años locos de Daniel Balmaceda, los libros de historia argentina de Eduardo Sacheri y Frená tu cabeza de la psicóloga Marina Mammoliti.

La Unión de Escritoras y Escritores difundió un comunicado sin tono celebratorio. “En un país que no se destaca por la continuidad de las iniciativas, que la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires cumpla cincuenta ediciones es un hecho auspicioso”, destacan, para luego sostener que “hay quienes la entienden solo como un momento oportuno para el negocio del libro”. “Como sea, exhibe que tal negocio marcha como todo lo que es producción genuina: mal. […] Todo esto parece no importarle al Gobierno”.
Desde la Secretaría de Cultura de la Nación, en cambio, indicaron que la edición que termina este lunes “volvió a confirmar la vitalidad del mundo editorial argentino y el enorme vínculo de los lectores con los libros” y remarcaron la “inversión histórica” en el Programa Libro %.
